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Categoría: El Derecho y la Actualidad
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El 16 de enero pasado fue ejecutado un político somalí acusado por los islamistas de haber cambiado de religión. Ese fue su delito en un régimen en el que no se reconoce la libertad de culto.

En una guerra en donde los Etíopes han intervenido para tratar de sacar a los islamistas de Somalia, Abdirahman Ahmed, este político somalí que apoyaba a los etíopes, fue encontrado culpable, por el hecho de trabajar con los etíopes, de apostasía.

Fue sentenciado por la mañana y ejecutado por la tarde, después de las oraciones, tras un juicio cerrado en el cual, hasta donde ha trascendido, no tuvo acceso a un abogado defensor, y que fue inaudito por su celeridad ya que el acusado había sido detenido tan solo una semana antes.

Tras la violación de sus derechos procesales, tampoco le fue otorgado el derecho a sus familiares de obtener su cuerpo para sepultarlo y se les indicó que ya había sido enterrado en una fosa común.

No es la primera clase de atropellos que se cometen en Somalia ya que se acusa también a las autoridades de haber ejecutado, apedreada de acuerdo con la tradición, a una niña de 12 años por infidelidad. La tía de la menor declaró que la niña había sido violada, pero el asunto nos lleva a considerar una vez más la validez de los matrimonios con niñas.

Somalia es un país que se encuentra en una larga guerra civil que ha dividido al país en varias regiones y que a la fecha no ha podido encontrar un único régimen que gobierne todo el territorio.

Fuente BBC News

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