En el estado de Alabama, en los Estados Unidos, existe una ley sobre la exposición a químicos peligrosos que nació con la finalidad de proteger a los niños que son criados en hogares donde los padres preparan metadona ya que los gases que se emanan son sumamente peligrosos.

 

Sin embargo, la fiscalía ha utilizado esa ley para perseguir penalmente a las madres que consumen metadona y otras drogas durante el embarazo poniendo en riesgo la vida y la salud de sus hijos no nacidos.

 

Desde que la ley fue creada en el 2006, más de 60 mujeres han sido procesadas, como Amanda Kimbrough, una mujer que fue acusada por la muerte de su tercer hijo, quien solo sobrevivió diecisiete minutos después de haber nacido.

 

Ella fue acusada de haber consumido metadona durante el embarazo. Por consejo de su abogado se declaró culpable y gracias a ello recibió la sentencia mínima por el delito que es de diez años de prisión. Esto ocurrió en 2008 y actualmente se encuentra libre y en el proceso de apelación de su sentencia.

 

En 38 estados de la Unión Americana existen leyes que sancionan el homicidio del feto, que no es lo mismo que el aborto. En el primer caso se trata de leyes que se elaboraron con la intención de proteger a los niños de la violencia familiar pero que cada vez más se han utilizado para criminalizar a las madres que consumen drogas y otras substancias durante el embarazo y que lleva a una muerte del feto o a una muerte prematura como el caso del hijo de Amanda.

 

Particularmente en el estado de Alabama esta ley ha sido muy criticada porque en lugar de proteger a las mujeres que también son víctimas, las criminaliza y las presenta a la sociedad como mujeres que deliberadamente han dado muerte a sus hijos, sin tomar en consideración que la adicción a las drogas es una enfermedad que debe ser tratada.

 

Otro caso que llamó la atención fue en de Rennie Gibbs quien fue acusada de homicidio el año pasado en el estado de Misisipi. Ella quedó  embarazada a los quince años, pero  perdió a su hijo a las 36 semanas de gestación. Como las pruebas por consumo de cocaína dieron positivo, ella fue detenida y procesada por homicidio con posibilidad de ser sentenciada a cadena perpetua de ser encontrada culpable.

 

Lo paradójico de estas leyes es que al pretender defender la vida de los no nacidos, la ponen en un riesgo mayor porque algunas mujeres, para evitar ser procesadas por el homicidio de sus hijos por consumo de drogas, han preferido abortarlos, evitándose así la persecución penal lo que pone en evidencia que se trata de leyes mal orientadas porque no están cumpliendo el objetivo real para el cual fueron creadas.

 

 

Más información The New York Times

 

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