La esposa de Bo Xilai, quien hasta marzo pasado fuera líder del Partido Comunista en la provincia de Chongqing, en China, fue detenida como sospechosa del homicidio del ciudadano británico Neil Heywood.

 

Gu Kailai, abogada y esposa del político caído en desgracia y su asistente Zhang Xiaojun fueron puestos a disposición de la autoridad judicial como sospechosos del homicidio del británico en noviembre del año pasado.

 

Neil Heywood, de 40 años, era amigo cercano de Bo Xilai. Inicialmente se dijo que su muerte se había debido a una alta ingestión de alcohol, pero sus allegados declararon que este hombre no bebía tanto. Sin embargo, en febrero pasado el jefe de policía de la provincia de Chongqing, Wang Lijun, estuvo 24 horas en la embajada de Estados Unidos bajo el rumor de querer desertar tras haber sido despedido por Bo Xilai. Según los rumores, el político despidió al jefe de policía cuando éste le advirtió que iniciaría una investigación policíaca sobre la muerte del británico y que su familia era sospechosa.

 

Estos rumores llevaron al Partido a decidir destituir como líder en esa provincia a Bo Xilai, quien al formar parte de la élite del Partido Comunista era fuerte candidato a dirigir el destino de China.

 

Al darse a conocer que la esposa de esta político había sido detenida, el Partido Comunista anunció la destitución de Bo Xilai como miembro de más alto rango, decisión tomada tanto por el Comité Central del Partido, conformado por 200 miembros como por el Politburó, al que pertenecen los 25 miembros más poderosos del Comité Central, en su reunión anual.

 

De acuerdo con el comunicado oficial, “el camarada Bo Xilai es sospechoso de estar involucrado en serias violaciones disciplinarias” y aunque esta decisión no significa su expulsión definitiva del partido, significa que se le puede perseguir penalmente si así se hace necesario tras la investigación del caso. La expulsión definitiva del partido tiene que ser tomada por el pleno del Comité Central después de recibir el reporte de la Comisión Central de Inspección Disciplinaria, órgano del Partido encargado de evaluar las acusaciones de corrupción y otros abusos de los miembros del mismo.

 

Todo esto significa el fin de la carrera política de Bo Xilai, su posible persecución por el homicidio del británico y la necesaria reestructura del partido Comunista de China que deberá buscar entre sus filas a otro líder carismático para formar parte del Politburó y dar la cara en la dirección del destino de la nación.

 

 

Más información chinapost.com.tw

 

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