La Corte Europea de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, Francia, falló este jueves a favor de la policía metropolitana de Londres en un caso en que el organismo había sido acusado de privación ilegal de la libertad durante una manifestación.

 

En el caso, que fue resuelto por los diecisiete jueces del pleno de la Corte por considerarlo un caso de gran importancia, puso en juicio la táctica de la policía usada para contener a los manifestantes mediante la cual son cercados por elementos de la corporación.

 

El caso fue interpuesto por una manifestante, Lois Austin, quien ha estado diez años litigando el caso  y reclamando que debido a que fue cercada en el cordón policíaco en una manifestación en mayo de 2001 en Oxford Circus, en Londres, no pudo recoger a su hija de la guardería. Argumentaba que se había violado su derecho al libre tránsito contenido en el artículo 5° de la Carta Europea de Derechos Humanos.

 

La táctica de policía también fue recurrida por dos personas que no se manifestaban sino que estaban observando, pero que también quedaron contenidos varias horas en el cerco policíaco.

 

El veredicto emitido por 14 jueces apoya la sentencia que de un tribunal superior británico que estableció que dicha táctica no era violatoria del derecho al libre tránsito porque en las circunstancias que se presentaron se trató de la táctica menos intrusiva y más efectiva para mantener el orden.

 

La Corte añadió que la vigilancia continua de la policía frente a las amenazas a la seguridad de los manifestantes y observadores es evidencia de que el cordón policíaco se impuso debidamente sin violentar el derecho al libre tránsito y sin considerarse que con su acción habían privado de su libertad a las personas contenidas.

 

Se trata de una decisión importante para la policía metropolitana de Londres pues de haberse fallado en contra habrían tenido que cambiar tácticas de control de multitudes a tan solo unos meses de la celebración en su ciudad de las Olimpiadas.

 

Sin embargo la Corte fue muy especifica al detallar que si bien fallaron en este caso a favor de la policía, los gobiernos no deben suponer que se trata de tácticas a imponer bajo cualquier circunstancia para desmovilizar a los manifestantes, coartando su libertad de expresión y de asociación, derechos que deben prevalecer en las sociedades democráticas.

 

Así que la policía ahora sabe que este tipo de táctica en que cercan a los manifestantes y demás personas presentes, solo puede usarse cuando hay una inminente amenaza de un desorden serio y que finalizada la amenaza deben permitir el libre tránsito.

 

 

Más información Guardian

 

www.miabogadoenlinea.net