En la provincia del Este de Azerbaijan en Irán, la fiscalía está estudiando la posibilidad de ejecutar la sentencia de muerte de Sakineh Mohammadi Ashtiani por ahorcamiento una vez que se suspendió la pena de muerte por lapidación.

 

Es el caso de la mujer iraní que fue condena a morir por lapidación por haber cometido adulterio, sanción que se suspendió después de que varios grupos y organizaciones de derechos humanos y gobiernos abogaran por su vida frente a una sentencia que se considera injusta.

 

Sakineh Ashtiani sigue en prisión pues también fue juzgada y sentenciada por el homicidio de su esposo, delito que no se condena con la pena de muerte como el adulterio que según las autoridades cometió con el hombre que la ayudó a matar a su cónyuge.

 

La ley de la Sharia establece que el adulterio de una mujer se castigue con lapidación, pero al haber sido suspendida la sentencia las autoridades judiciales de la provincia donde purga su sentencia esta mujer están buscando la forma legal de conmutar la pena y en su lugar llevarla a la horca.

 

El caso de Ashtiani dio mucho de que hablar en el mundo. Su abogado defensor tuvo que huir de Irán después de haber sido detenido y perseguido por llevar su defensa y fue un tema delicado entre la diplomacia de Irán y Estados Unidos.

 

 

Más información Guardian

 

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