En Holanda se encuentra en debate público el tratamiento a los enfermos psiquiátricos de alta peligrosidad después de que por televisión abierta se diera a conocer el caso de Brandon, un joven de 18 años que desde 2007 vive recluido en una habitación sin ventanas y atado mediante un arnés a una cuerda de seguridad sujeta a la pared.

 

El caso de Brandon no es único, ya que se reveló que existen en el país unos 40 pacientes que también están amarrados por la peligrosidad que representan para ellos mismos y para salvaguardar la integridad de las personas que los cuidan.

 

La madre de Brandon tomó un video del joven mostrando su cotidianidad en la pequeña sala y cuestionando si el sistema de salud público aplica el tratamiento correcto en el caso de su hijo.

 

Las autoridades sanitarias han declarado que las medidas para controlar a Brandon son muy estrictas, pero legales ya que un tribunal autorizó el aislamiento del joven por su alta peligrosidad y aunque no se autorizó expresamente por la autoridad judicial el que lo ataran a la pared, las autoridades sanitarias han reconocido que es una práctica más o menos usual en el tratamiento de estos pacientes.

 

Se trata de una situación que parece no tener salida ya que se ha explicado al partido socialdemócrata, opositor al gobierno actual y que ha llevado a debate parlamentario el tema, que al joven se le acondicionó el año pasado un departamento en las mismas instalaciones hospitalarias y que a las pocas horas el joven lo había destruido. El departamento supuso una erogación de 500,000 del presupuesto sanitario.

 

Ante la exposición de los hechos, en el parlamento se debate si este tipo de trato no vulnera los derechos humanos de los pacientes psiquiátricos y se buscan otras soluciones para la delicada situación.

 

Mientras tanto, Brandon será trasladado de habitación en unas dos semanas, tratando de mejorar su situación y de calmar los ánimos. 

 

Más información El País

 

www.miabogadoenlinea.net