Los avances tecnológicos continuan sorprendiéndonos y dejando atrás al derecho.

 

Un caso es la comercialización de modelos relativamente económicos de las llamadas “impresoras” 3D, que permiten que a partir de archivos de Diseño Asistido por Computadora (CAD por sus siglas en ingles), se puedan crear objetos reales, que solo aparecían en la pantalla, y que inclusive pueden tener partes móbiles.

 

HP ya lanzó al mercado un equipo económico y la versión 2010 de AutoCAD ya incluye una aplicación para "imprimir" en 3D. Inclusive existen en Internet instrucciones para construir una impresora tridimensional llamada RepRap, que es autoreplicante, ya que muchas de sus partes son de plástico, por lo  que pueden construirse con el RepRap.

 

Estos equipos podrán permitir que muchos profesionales y personas afiiconadas, puedan hacer aparecer en el mundo físico sus diseños o creaciones virtuales. En YouTube se pueden encontrar varios ejemplos.

 

Estos objetos pueden satisfacer necesidades específicas, o copiar otros, como partes de algún equipo que se rompieron o que necesitan modificarse para ajustar mejor o piezas de algún juguete dañado. Pero como toda nueva tecnología, se podría estar ante una nueva problemática en materia de propiedad intelectual.

  

Según el grupo de derechos digitales Public Knowledge, exactamente esa habilidad de poder reproducir cualquier cosa imaginable, es la que podría provocar que se violaran derechos de autor, marcas o patentes.

 

Las personas podrían usar, alterar o modificar un diseño ya existente y/o compartir esos diseños en la red, más aun, cuando los planos se pueden transmitir como cualquier otro archivo. Inclusive se podría copiar un producto que ya se comercializa, creando el archivo correspondiente con un scanner 3D. Los scanners 3D tienen la habilidad de copiar cualquier objeto escaneándolo, y una vez creado el archivo, el objeto puede ser reproducido por cualquiera.

 

Esto podría impulsar a los grandes poseedores de derechos de propiedad intelectual a modificar las leyes actuales para perseguir a aquellos que reproduzcan en su casa u oficina objetos protegidos por las leyes, es decir, el sueño de todo pirata. Los objetivos de las demandas podrían ser los fabricantes de impresoras o scanners 3D, puesto que son los responsables de que esas copias se creen.

 

También podrían demandar a las páginas web, las cuales ya existen, que cuenten con archivos de diseño que permitan copiar diversos objetos, en lugar de tener que demandar a cientos o miles de individuos.

 

La tecnología aun se encuentra en ciernes, pero en algunos años estos conflictos podrián empezar a aparecer, por lo que Public Knowledge propone buscar soluciones que traigan un equilibrio entre la propiedad intelectual y la tecnología, antes de que esos problemas también se conviertan en realidad.

 

Mas información en Public Knowledge

 

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