Debida a una reforma realizada al Código de la Niñez en Ecuador, según la cual los jueces de lo familiar están en posibilidad de imponer medidas de apremio o restringir la libertad de los obligados subsidiarios de proporcionar alimentos, se han presentado hasta 80 casos de abuelos demandados, algunos de ellos privados de su libertad bajo arresto domiciliario.

 

De acuerdo con legislación ecuatoriana, la obligación de dar alimentos a los hijos es de los padres, pero a falta de éstos lo deberán proporcionar subsidiariamente los abuelos, los hermanos mayores de 21 años y los tíos.

 

No se trata de una disposición novedosa o inédita puesto que la responsabilidad subsidiaria está presente en las leyes ecuatorianas desde el siglo pasado. Pero tampoco es el único país en regular esta responsabilidad subsidiaria ya que en otros países existe la disposición. Como en México, donde según el Código Civil Federal, los abuelos y a falta de ellos, los demás parientes hasta el 4° grado colateral, lo que incluye a los tíos, deberán proporcionar alimentos al menor.

 

Lo novedoso en la legislación ecuatoriana es el hecho de que para asegurar el derecho de los niños de recibir alimentos los jueces de los familiar pueden auxiliarse de estas medidas de apremio que pueden llegar a ser privativas de la libertad.

 

Tal medida ha generado detenciones de abuelos de 95 años, otros discapacitados o enfermos, lo que ha llevado a replantearse el tema a fin de proteger los derechos de los niños, pero también de los mayores de 65 años.

 

Para dar solución a esta situación se ha planteado la elaboración de un manual que proporcione criterios a los jueces antes de imponer una orden de este tipo. Sin embargo se trata de un tema delicado pues un documento de este tipo podría entenderse como una intromisión en la independencia de las decisiones judiciales.

 

Por otro lado se han planteado reformas al citado Código de la Niñez para establecer ciertos candados a la disposición que garanticen los derechos de los adultos mayores. Pero a esto se oponen los defensores de los derechos de la niñez quienes establecen que ésta ha sido una buena medida para garantizar que se entreguen alimentos a los niños, puesto que las cifras de deudores de alimentos son muy altas, ya que existen hasta 100,000 juicios de este tipo en diversos juzgados del país.

 

¿Justicia para los niños e injusticia para los abuelos? Todo depende del cristal con que se mire.

 

Fuente BBC Mundo

 

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