Las ballenas son tema legal e internacional esta semana después de que Australia demandara este martes a Japón ante la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, por la caza de ballenas.

 

De acuerdo con normas internacionales, se permite la cacería de ballenas siempre que se haga para fines de investigación científica, pero Australia declara que el número de ballenas que caza Japón al año, excede lo necesario para investigación científica y demanda ante la Corte que cumpla con las obligaciones contraídas internacionalmente en la Convención Internacional para la Regulación de la Pesca de Cetáceos. 

 

Funcionarios del gobierno japonés señalan, frente a esta demanda, que las actividades de su país son legales conforme a estas normas internacionales. Sin embargo, sus actividades en contra de los cetáceos han generado mucho malestar en el mundo.

 

La demanda de Australia se presenta, quizá por casualidad, un día después de que en Japón rindiera testimonio Peter Bethune, activista de Nueva Zelanda en contra de la cacería de ballenas, en el juicio que se le sigue por hechos ocurridos en enero pasado y que involucraron un barco japonés.

 

Peter Bethune es miembro de la organización ecologista Sea Shepherd Conservation Society y durante años se ha dedicado a protestar en contra de la cacería de ballenas. En enero pasado, sin embargo, su protesta se salió de control cuando en medio de una protesta su bote fue alcanzado y hundido por el barco pesquero japonés Shonan Maru 2.

 

Semanas después del incidente, Bethune abordó en Shonan Maru 2 y en su intento de hacer un arresto civil del capitán, arrojó ácido butírico. Fue detenido por las autoridades japonesa y ahora enfrenta un juicio penal acusado de agresión y de invasión a propiedad privada. De ser encontrado culpable podría ser condenado hasta 15 años de prisión.

 

Durante su audiencia de esta semana el activista neozelandés aceptó los cargos, excepto el de agresión pues señaló que el ácido butírico no ocasiona daños y que se utiliza para fabricar bombas de olor. Este compuesto químico se encuentra presente en algunas grasas, como la mantequilla, pues es el resultado de la fermentación de algunos carbohidratos.

 

Sin embargo, la fiscalía japonesa señaló que el ácido butírico provocó quemaduras en dos miembros de la tripulación del barco pesquero.

 

Se espera que el tribunal de a conocer su decisión el 10 de junio, en el primer caso en donde se juzga en territorio japonés a un activista contra la cacería de ballenas.

 

Así que la demanda de Australia puede tratarse de un medio de presión ejercido contra Japón por este caso, aunque oficialmente no se ha hecho referencia a este caso. Incluso, las autoridades australianas han señalado que pese a la existencia de esta demanda, las relaciones con Japón siguen siendo buenas en los demás aspectos comerciales.

 

 

Fuente CNN.com

 

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