Para nadie es secreto que el Mundial de fútbol  no solo se trata de deporte, sino también de dinero, de mucho dinero.

 

Y para asegurar sus ganancias, la FIFA acordó con las autoridades sudafricanas la implementación de estrictas medidas legales tendientes a proteger no solo su propiedad intelectual sino también la inversión y las medidas publicitarias de la organización.

 

De esta manera, hace menos de un mes obligaron a una línea aérea de bajo costo, Kulula.com, a retirar su publicidad por infringir la marca del Mundial. La propaganda, que mostraba el estadio de fútbol, pelotas, trompetas, la bandera de Sudáfrica y la misma palabra de Sudáfrica, decía que se trataba de “la línea aérea nacional no oficial de lo que usted sabe”.

 

Una portavoz de la empresa mencionó que la FIFA les prohibió utilizar la palabra Sudáfrica lo cual fue desmentido a medias por la FIFA pues declararon que lo que está prohibido no es utilizar imágenes de pelotas de fútbol o del estadio, o la palabra Sudáfrica, sino la combinación de todo ello.

 

Las autoridades de Johannesburgo, capital del país sede del evento futbolístico, firmaron acuerdos con la FIFA a raíz de los cuales cambiaron la normativa de la ciudad para que los comercios que no respeten las estrictas reglas de la FIFA no solo puedan ser multados, sino que sus propietarios puedan incluso ser encarcelados hasta por seis meses.

 

Así, quienes comercien con marcas no oficiales del Mundial, no podrán anunciarse en las principales rutas de las ciudades sede, ni en lugar alguno en un radio inferior a dos kilómetros de los estadios, ni a cien metros de los "Fan Fest", a partir de que queden dos semanas para el inicio del Mundial.

 

Las leyes al respecto tienen previsto que incluso los locales que no vendan marcas oficiales y que se ubiquen en las zonas demarcadas como “calientes” tendrán que cerrar sus establecimientos el día en que haya partido e incluso dos días antes si así se considera conveniente por las autoridades locales.

 

Numerosos establecimientos y compañías sudafricanas han reportado que al verse obligados a retirar su publicidad y seguir las estrictas medidas, están perdiendo y seguirán perdiendo cientos de miles de dólares nada más en Johannesburgo.

 

Parecería ser que a Sudáfrica le está saliendo más costoso ser anfitrión del Mundial 2010 porque se ha tenido que someter a numerosas exigencias impuestas por la FIFA en detrimento de sus empresas locales. Esperemos que a final de cuentas el balance sea positivo para este país.

 

Fuente PuroMarketing.com

 

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