Micrófono y computadora

 

Gobierno de Irlanda permite que personas que fueron adoptadas tengan acceso a la información sobre parientes biológicos

Después de años de estar cabildeando por la apertura de información, la semana pasada el gobierno de la República de Irlanda finalmente abrió un servicio en línea para que las personas nacidas en Irlanda que fueron entregadas en adopción puedan obtener información sobre sus nacimientos, incluido el nombre de sus madres biológicas.

Se trata de una larga y dolorosa historia que no solo pasa por adopciones ilegales, sino por atrocidades cometidas en contra de las mujeres “difíciles” o “caídas en desgracia” que quedaron embarazadas sin estar casadas y que fueron ingresadas en instituciones administradas por las iglesias católica o protestante, forzadas a trabajar sin recibir salario y a quienes, en la mayoría de los casos, les arrebataron a sus bebés para entregarlos en adopción a matrimonios “bien avenidos”, dentro y fuera de Irlanda.

Se trata de un tema social importante que afecta a decenas de miles de personas. Por ejemplo, la organización Adoption Rights Alliance calcula que, por lo menos, unas 2,000 personas nacidas en Irlanda fueron adoptadas y llevadas a los Estados Unidos.

Muchas de las adopciones fueron legales conforme con la legislación de 1952; las autoridades calculan que unas 48,000 personas han sido adoptadas conforme con la ley. Pero estiman que decenas de miles de personas fueron entregadas en adopciones ilegales, ya sea porque fueron directamente registradas como hijos biológicos de los adoptantes o porque fueron entregadas en adopción por organizaciones religiosas que no tienen constancia de esas adopciones.

Incluso tratándose de las adopciones legales, la ley estableció la confidencialidad de la información, lo que significa que, hasta la semana pasada, las personas adoptadas no podían tener acceso a la información sobre su nacimiento y familias de origen.

Con la nueva legislación, esta información, que incluye el nombre de la madre biológica, y del padre en los pocos casos en que consta, las personas que fueron adoptadas, o sus familiares en caso de fallecimiento, pueden presentar una solicitud al gobierno, sin importar su lugar de residencia, para tener acceso a sus archivos que incluye copia de su constancia de nacimiento. La autoridad tiene un plazo de 30 días para responder y entregar la información.

Este sitio web abre la información para quienes fueron adoptados, pero no para las madres que entregaron a sus hijos en adopción, salvo que los hijos se registren manifestando su deseo de ser contactados. Las madres no pueden rechazar que sus hijos conozcan sus nombres porque esa información forma parte del derecho de las personas a conocer su identidad.

La Oficina de Adopciones de Irlanda declaró que durante los tres primeros días de funcionamiento de su plataforma, recibieron más de 1,000 solicitudes de información y que durante el mes pasado, 16,634 personas adoptadas, progenitores biológicos y familiares se registraron para que puedan ser localizados y contactados, con menos de 400 personas registrándose con el deseo de no ser contactadas.

Lamentablemente, no todos los que han solicitado acceso a su información van a encontrarla, como quienes fueron entregados en adopción ilegal, ya fuera gestionada por médicos y hospitales, la mayoría de ellos católicos, o directamente por las organizaciones religiosas, conocidas como hogares para madres e hijos, o casas de costura o lavandería de la Magdalena. Esto porque no queda registro de estos nacimientos.

El gobierno irlandés, a través de la directora ejecutiva de la Oficina de Adopciones, Patricia Carey, anunció que también se planea un nuevo sitio web para los archivos, como parte de un memorial a quienes sufrieron o murieron en los hogares de madres y bebés, y en dos grupos de instituciones relacionadas: escuelas industriales, un cruce entre orfanatos y centros de menores, y las Lavanderías Magdalena.

Sobre estas muertes, en 2015, en el hogar de madres y bebés de Tuam, uno de los 10 hogares que la iglesia católica estableció en Irlanda, se encontró una significativa cantidad de restos humanos de infantes de cero a tres años que se cree fallecieron en la década de 1950. Según datos filtrados, la Comisión que investigó estos hechos calculó que después de 1922 fallecieron en Tuam y en las demás instituciones 9,000 infantes. Algunas de estas defunciones fueron registradas, pero otras no constan en ningún registro, lo que negó a estos bebés incluso el derecho a que se supiera de su existencia.

Conocer de las historias de estas personas que buscan saber su origen es importante para evitar las adopciones ilegales que se siguen gestionando en muchos países, México incluido, pese a la legislación que existe para tramitar las adopciones, en procesos que respetan el derecho a la identidad de quienes son entregados en adopción.

Más información nytimes.com

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