Auto chocado

 

Corte de Australia multó a Mercedes-Benz por no haber comunicado a 27 consumidores la urgencia del cambio de bolsas de aire

La Corte Federal de Australia impuso una multa de 12.5 millones de dólares australianos a Mercedes-Benz Australia-Pacífico por no haber comunicado a ciertos clientes la urgencia de retirar de sus vehículos las bolsas de aire Takata, asociadas a por lo menos 33 fallecimientos en el mundo.

En 2014, tras el reporte de una serie de fallecimientos debido a las bolsas de aire producidas por la Corporación Takata e instaladas en varias marcas y modelos de vehículos, las armadoras de automóviles empezaron a pedir en el regreso de este producto.

Conforme con la autoridad que protege a los consumidores en Australia, Australian Competition and Consumer Commission, ACCC, el año pasado ya se había logrado la devolución de hasta 3.3 millones de bolsas de aire instaladas en más de 3 millones de vehículos en Australia, siendo la petición de devolución de producto más grande de Australia.

En el caso de Mercedes-Benz, en 2019 la ACCC presentó una demanda porque de las más de 50,000 llamadas que se hicieron a los consumidores, se detectaron 27 en las que no se explicó a los propietarios con el lenguaje claro y de urgencia establecido en la petición de devolución, la necesidad de ir a la agencia para cambiar las bolsas de aire.

La petición de retiro emitida por la ACCC requería que los fabricantes de automóviles "se comunicaran con los consumidores de una manera que enfatizara el peligro de las bolsas de aire Takata, particularmente el riesgo de lesiones graves o muerte por el despliegue incorrecto del inflador de la bolsa de aire", llamando la atención también sobre la urgencia de sustituir estas bolsas de aire.

En el caso de Mercedes-Benz Australia, ninguno de los 27 consumidores sufrió accidentes que lamentar y eventualmente todos llevaron sus vehículos a las agencias para que se hiciera el cambio.

El daño, sin embargo, se hizo, y la Corte Federal condenó a la automotriz apagar daños por no haber empleado un "lenguaje de alto impacto que capte la atención" al comunicarse con los 27 consumidores sobre el retiro obligatorio de las bolsas de aire.

Sobre este caso, la vicepresidente de la ACCC, Delia Rickards, declaró mediante comunicado: “Creemos que las declaraciones hechas por el personal de Mercedes-Benz tenían el potencial de dar la impresión a los consumidores de que el reemplazo de la bolsa de aire era menos urgente de lo que justificaban los riesgos reales que presentaban las bolsas de aire defectuosas”.

Así, en las 27 conversaciones con los consumidores, el personal del centro de llamadas de Mercedes-Benz describió el retiro como una "precaución" o dijo que el tipo de bolsas de aire utilizadas en los vehículos Mercedes no había causado accidentes, lesiones o muertes en vehículos de otros fabricantes, cuando en Australia se documentó un fallecimiento por esta causa.

La empresa admitió su responsabilidad respecto de las llamadas con los consumidores, y una vocera declaró el viernes que Mercedes-Benz Australia está comprometido a “garantizar la seguridad de sus clientes y se toma muy en serio el cumplimiento de la ley australiana del consumidor”. Agregó que cooperaron con la ACCC en su investigación y que llegó a un acuerdo para resolver los procedimientos legales relacionados con el retiro.

“Las acciones de Mercedes-Benz Australia no fueron deliberadas”, dijo la vocera.

La multa de 12.5 millones de dólares australianos equivale a 8.5 millones de dólares estadunidenses.

Más información afr.com / drive.com.au

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