Oso de peluche dentro de maleta

 

En Nueva Zelanda se pide cambio a la ley para que acusados de violación de niñas y niños no puedan exponer defensa de consentimiento

En Nueva Zelanda se está impulsando una petición al Parlamento para que se reformen las leyes sobre consentimiento sexual y una persona que tiene relaciones sexuales con una niña o niño no pueda exponer en su defensa que no hubo violación porque el acto fue consentido.

Aunque la edad legal de consentimiento para una relación sexual en Nueva Zelanda son 16 años, en un proceso se puede usar la defensa del consentimiento para que el delito no califique como violación. Esto lleva, a su vez, que niñas y niños que, en realidad son víctimas, sean duramente interrogados en los procesos, acusándolos de mentirosos y preguntándoles si disfrutaron mientras eran abusados. Lo anterior conforme con un estudio de 2021 del consejero de las víctimas, un cargo adscrito al Ministerio de Justicia.

El caso que ha puesto en evidencia la posibilidad es esta defensa es el de Tulisi Leiataua, un hombre que la semana pasada fue encontrado culpable de 33 delitos de abuso sexual a dos niñas, la más pequeña de 8 años cuando los actos fueron cometidos.

Durante el proceso, la defensa de este hombre usó el consentimiento respecto de la otra víctima, una niña que tenía 12 años cuando fue abusada. Los abogados de la defensa la interrogaron para hacerla decir que había consentido el acto y que incluso había “perseguido” a Leiataua. El abogado Mark Edgar presentó el argumento de que la víctima había tenido una relación consensuada de la que luego se arrepintió.

“El hecho de que nuestras leyes de consentimiento ni siquiera tengan una definición de consentimiento, y el hecho de que nuestras leyes no protejan a personas tan jóvenes como los 12 años, es simplemente horrible”, dijo Layba Zubair, una adolescente de 17 años que presentó una petición de reforma en el Parlamento.

Dijo que estaba horrorizada de que los abogados pudieran argumentar que una niña de 12 años puede dar su consentimiento. “Un abogado está tratando de hacer su trabajo”, dijo, “pero el hecho de que la ley les permita presentar ese argumento y el hecho de que la ley los apoye… es repugnante”.

Durante los últimos días del juicio, el juez Richard Earwaker, del Tribunal de Distrito de Manukau, abordó el tema del consentimiento de una persona menor de 16 años y dijo, según el New Zealand Herald, que “legalmente, una persona menor de 16 años no puede dar su consentimiento por cargos de actos indecentes, por lo tanto, como jurado, todo lo que debe decidir es si los actos indecentes ocurrieron”.

“Pero en cuanto a las relaciones sexuales, una persona menor de 16 años puede dar su consentimiento. Debe considerar si el consentimiento se otorgó o no en función de las pruebas que tiene”, agregó el presidente del tribunal de distrito.

Leiataua fue declarado culpable de cuatro cargos de violación sexual, tres cargos de acto indecente con una persona joven, un cargo de agresión indecente, 10 cargos de violación sexual por conexión sexual ilegal, siete cargos de otras violaciones sexuales, dos cargos de otro asalto a un niño y seis cargos de un acto indecente en un niño.

En Francia, la legislación penal aceptaba también la defensa del consentimiento para que un delito de abuso sexual a una niña o niño no fuera clasificado como violación y recibiera un castigo menor.

Varios impactantes casos lograron que la legislación fuera cambiada para tipificar como violación “un acto de penetración sexual de un adulto a un menor de 15 años”, estableciendo algunas excepciones como las relaciones sexuales consentidas entre adolescentes.

Uno de esos casos fue el de una niña de 11 años penetrada por un hombre de 28 años en el cubo de las escaleras del edificio en donde vivía. Como la niña lo siguió a su edificio y no se opuso al acto sexual, quizá como un mecanismo de defensa, se consideró que había habido “consentimiento” y por eso la fiscalía decidió no perseguir por violación.

En otro caso estremecedor, en marzo de 2021, la Corte de Casación, máxima instancia, concluyó que tres bomberos procesados por haber tenido relaciones sexuales con Julie, una menor cuando tenía entre 13 y 15 años, no podían ser procesados por violación, sino por delitos de menor gravedad. Después de esta decisión, la ley fue reformada.

Es deseable que en Nueva Zelanda se logre una reforma a la ley como los activistas lograron en Francia.

Más información theguardian.com

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