Dulces de colores

 

Se presentó acción colectiva en contra de Mars Inc por el uso de dióxido de titanio en Skittles, arguyendo que es inseguro

En una Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California, se presentó el 14 de julio una acción colectiva en contra de la fabricante de golosina Mars Inc., por el uso de dióxido de titanio en los populares dulces Skittles, con su campaña publicitaria “persigue el arco iris”.

En la demanda se plantea que Mars, propietaria de Mars Wrigley México que distribuye las golosinas en nuestro país, “sabía desde hace mucho tiempo los problemas de salud” que planteaba el compuesto químico y que se había comprometido públicamente en 2016 para eliminar gradualmente el dióxido de titanio de sus productos. Sin embargo, según la demanda, la compañía de golosinas “faltó a su propia promesa a los consumidores” y continuó vendiendo Skittles con esta sustancia, lo que representa un “riesgo significativo para la salud de los consumidores desprevenidos”.

El dióxido de titanio es un compuesto químico que es muy usado como aditivo de color, agente antiaglomerante y blanqueador, entre otras cosas, en miles de productos alimenticios en una variedad de categorías como chicles, productos horneados, aderezos para ensaladas y productos lácteos como requesón, helados y cremas para café, según información a The New York Times de Tasha Stoiber, científica de Environmental Working Group, EWG, una organización sin fines de lucro enfocada en la salud y seguridad del consumidor.

En 1968, la agencia que supervisa la seguridad de los alimentos y medicamentos en los Estados Unidos, Food and Drug Administration, FDA, aprobó el uso de dióxido de titanio en los alimentos, señalando que su consumo humano es seguro, en tanto no exceda del 1 por ciento del peso del producto. Basado en esta decisión Mars asegura que su producto cumple con las normas. Sin embargo, muchas de las autorizaciones que a lo largo de los años la FDA ha proporcionado se basan en estudios científicos que las propias empresas fabricantes de las sustancias les entregan.

“El dióxido de titanio es realmente el símbolo de muchas sustancias químicas cuya seguridad se revisó, en algunos casos, hace más de 50 años por la F.D.A. y no ha sido revisado desde entonces”, declaró la doctora Marion Nestle de la Universidad de Nueva York. “Entonces, el dióxido de titanio es parte de una historia más grande sobre el fracaso regulatorio”.

Nuevos estudios que se han realizado desde 2015 en animales y humanos han arrojado otros resultados que establecen que la sustancia puede ser absorbida por el torrente sanguíneo y alojada en ciertos órganos, ocasionando daños en el bazo, riñones e hígado.

Otros estudios lo vinculan con un mayor riesgo de inflamación intestinal, cáncer y daño al sistema inmunológico y otro planteó la posibilidad de que el dióxido de titanio podría desempeñar un papel en las enfermedades inflamatorias del intestino y el cáncer colorrectal. Con fundamento en estos estudios, Francia prohibió el uso de este químico en 2019 y la Unión Europea en 2021 al concluir que, pese a que se necesitan más estudios, no puede establecer un límite de consumo seguro de la sustancia.

Estas decisiones han obligado a Mars a dejar de usar la sustancia en las golosinas que vende en Europa, pero no lo ha hecho respecto de los productos que vende en los Estados Unidos ni en otros países como México.

La demanda presentada tendrá que demostrar que la empresa conoce de los riesgos del uso de la sustancia en los alimentos, lo que no será sencillo en vista de que los estudios no son concluyentes y los que lo son sobre una presunta inocuidad, han sido pagados en parte por los fabricantes de dióxido de titanio.

Independientemente del resultado de la acción colectiva, los consumidores debemos estar más atentos a lo que nos llevamos a la boca. El dióxido de titanio y otras sustancias de las que no ha sido probada definitivamente su inocuidad y cabe la duda sobre su seguridad, pueden ser evitadas reduciendo el consumo de alimentos procesados o, por lo menos, de los alimentos con colorantes, muchos de los cuales están en cereales y golosinas destinadas a los niños.

En México, el 20 de mayo, la Comisión Federal para Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), informó sobre la posible contaminación por fragmentos de hebra de metal delgada en los Skittles, Salvavidas y Life Savers, y el retiro voluntario de Mars Wrigley de varios lotes. Fuera de estos lotes contaminados, las golosinas siguen siendo vendidas en nuestro país.

Más información nytimes.com / gob.mx/cofepris/

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