Interior de automóvil Tesla

 

Tesla es demandado nuevamente por trabajadores que acusan a la empresa de un ambiente de trabajo de abuso racial

Quince trabajadores o ex trabajadores afrodescendientes de la fábrica de automóviles eléctricos Tesla, presentaron la semana pasada una demanda por abuso racial en el trabajo, en eventos ocurridos principalmente en la fábrica de la empresa ubicada en Fremont en California.

No es la primera vez que se acusa a Tesla de un ambiente de trabajo discriminatorio, ya sea por color de piel o por género. En 2021 la empresa fue condenada a pagar por daños 137 millones de dólares a un ex trabajador llamado Owen Díaz, quien acusó de este trato discriminatorio. Tesla apeló, pero lo relativo a la cuantía por los daños. De momento, un juez ordenó un nuevo proceso para determinar el monto de los daños, después de que Díaz rechazó el ofrecimiento de 15 millones de dólares.

Las acusaciones se repiten una y otra vez en las demandas presentadas por abuso racial y, según reportes, ya hay una diez demandas de este tipo en su contra, una de ellas la presentada en febrero de este año por el Departamento de Vivienda y Empleo Justo de California, DFEH por sus siglas en inglés, por discriminación racial, que en la demanda señala que, derivado de una investigación de más de tres años, encontraron que un trabajador escucha ofensas racistas “con tanta frecuencia como entre 50 y 100 veces al día”.

En esta nueva demanda se señala este mismo ambiente de trabajo nocivo en el que frecuentemente se utiliza una ofensiva palabra para referirse a los afroamericanos, se hace referencia al pasado histórico de esclavitud, usando palabras como “esclavo” o “plantación”, y se hacen frecuentes comentarios de índole sexual. De esta forma, se acusa que “los procedimientos operativos estándar [de la armadora] incluyen discriminación racial flagrante, abierta y absoluta”.

Esta discriminación incluye el asignar a los trabajadores afroamericanos a las labores físicas más demandantes o no tomarlos en consideración para los ascensos o incluso, despedirlos después de permisos de ausencia por enfermedad, después de haber contraído Covid-19.

Tesla ha negado una y otra vez las acusaciones en su contra. Por ejemplo, cuando se presentó la demanda del DFEH declararon que no procedió ninguna de las 50 quejas que el organismo recibió por presunta discriminación. Se sostiene que lo anterior puede deberse a que la empresa obliga a los trabajadores a someterse a procedimientos de arbitraje confidenciales en casos de acoso y discriminación laboral.

“El uso del arbitraje obligatorio limita los recursos de los empleados en contra de las irregularidades, impide que los empleados presenten demandas ante los tribunales cuando se produce discriminación y acoso, y puede mantener en secreto los hechos subyacentes, la mala conducta o los resultados del caso y, por lo tanto, evitar que otros empleados se enteren y actúen sobre inquietudes compartidas”, dijo Nia Impact Capital, en una propuesta presentada el año pasado a los accionistas de Tesla. Nia Impact Capital es un fondo de inversión que busca la justicia social y la sostenibilidad ambiental a través de sus inversiones.

Así, las demandas en contra de la empresa han aumentado después de que varios trabajadores se han negado a firmar la cláusula de arbitraje y han logrado que sus quejas lleguen a los tribunales.

Estas acusaciones han alcanzado un nuevo nivel, ya que el mismo mes de junio, un accionista de Tesla presentó una demanda en contra de Elon Musk y del consejo directivo por negligencia en la atención de las quejas de los trabajadores y por propiciar este ambiente de trabajo tóxico.

Más información theguardian.com

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