Elefantes

 

Máximo tribunal de Nueva York niega que elefante tenga personalidad jurídica y que esté retenida ilegalmente en zoológico

La Corte de Apelaciones del estado de Nueva York, Estados Unidos, máxima instancia en el estado, negó en una decisión de cinco contra dos que Happy, una elefante del zoológico del Bronx, tuviera derechos protegidos por un hábeas corpus y que no está siendo retenida ilegalmente.

Se trata de un interesante caso que puso a discusión los conceptos de inteligencia y de persona, los que, con el desarrollo de inteligencias artificiales y los avances científicos, están necesariamente cambiando.

Happy es una elefante que nació en algún país asiático, posiblemente en Tailandia, en la década de los años de 1970. Fue capturada muy joven y trasladada a un zoológico en Florida con otros seis elefantes que fueron bautizados como los enanitos de Blancanieves. En 1977 el Zoológico del Bronx la adquirió, junto con Grumpy, otra elefante de la manada. Durante esa época, los zoológicos entrenaban a los elefantes para hacer trucos y pasear personas, pero cuando estas prácticas (felizmente) empezaron a quedar en desuso, Happy y Grumpy fueron trasladadas a la sección asiática del zoológico donde estaban otras dos elefantes, Maxine y Patty, quienes mataron a Grumpy. Happy fue separada de las otras dos elefantas y desde 2002, ella vive separada de Patty (Maxine falleció hace unos años) por una cerca.

En 2018, la organización Non Human Rights Project (NHRP, Proyecto Derechos No Humanos), que defiende en tribunales que se reconozcan derechos no humanos a ciertos animales, presentó una petición para una orden judicial de hábeas corpus pidiendo el reconocimiento de la personalidad jurídica de Happy y su derecho fundamental a la libertad corporal, así como su transferencia a un santuario de elefantes. El argumento es que, si es persona, está siendo retenida ilegalmente en el zoológico.

La acción legal a nombre de Happy se presentó después de que el juez Eugene M. Fahey, de la Corte de Apelaciones, reconociera que los chimpancés comparten muchas características fundamentales de los humanos, aunque se terminó negando la personalidad jurídica de los tres chimpancés a nombre de los que NHRP presentó un hábeas corpus.

El recurso presentado a favor de Happy, “una elefante deprimida”, como la ha descrito Steven Wise, abogado y fundador de NHRP, fue negado en primera instancia por la juez Alison Tuitt quien dijo que su decisión “lamentablemente” era emitida en ese sentido porque estaba obligada por precedentes judiciales.

“Este tribunal coincide en que Happy es más que un bien legal o una propiedad”, escribió la juez. “Ella es un ser inteligente y autónomo que debe ser tratado con respeto y dignidad, y que probablemente tiene derecho a la libertad.”

La decisión fue confirmada por una corte de apelaciones intermedia y ahora por la Corte de Apelaciones que es la máxima instancia en el estado de Nueva York, equivalente a una suprema corte estatal.

La Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS, por sus siglas en inglés), que administra el Zoológico del Bronx, ha rechazado desde el inicio de los procedimientos legales cualquier noción de que Happy esté angustiada o sea maltratada, y ha calificado la demanda de "ridícula" y que NHRP está "explotando a los elefantes del zoológico del Bronx para promover su propia causa".

En su defensa WCS ha expuesto que Happy no se mantiene aislada dado que tiene contacto táctil con Patty a través de una barrera que es necesaria para asegurarse de que ninguno de las elefantes resulte herida. La organización conservacionista dijo que Happy se siente cómoda con sus cuidadores y es probable que otros elefantes la intimiden si la trasladan.

En el recurso presentado en la Corte de Apelaciones, aunque se demostró que Happy, además de ser inteligente como los demás elefantes, tiene la característica especial de reconocerse a sí misma, la mayoría de los jueces volvieron a negar que tenga personalidad legal y que esté protegida por el recurso de hábeas corpus.

Durante las audiencias, los jueces cuestionaron a los abogados de ambas partes sobre cómo se define la autonomía de los miembros del reino animal, el significado de libertad corporal en este caso y los efectos potencialmente mayores de un fallo que trasladaría a Happy de su hogar actual.

El juez Fahey se retiró el año pasado por lo que no participó en la deliberación del caso de Happy, pero antes de retirarse votó a favor de la que la Corte de Apelaciones aceptara revisar este caso.

“La naturaleza de la humanidad y la naturaleza de la inteligencia cambiarán a medida que cambie la ciencia”, dijo el exjuez Fahey en entrevista concedida antes de que la decisión de la Corte de Apelaciones se diera a conocer. “Y si no confrontamos cómo definimos estas cosas ahora, no tendremos nada sobre lo que construir cuando lleguen esos cambios”.

Más información nytimes.com

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