Sala judicial

 

En proceso en Alemania en contra de gambiano por crímenes contra la humanidad, el testigo llamado por la fiscalía no declara para no incriminarse

El 25 de abril, con fundamento en la jurisdicción universal, inició en Celle, Alemania, el proceso en contra de Bai Lowe, un gambiano acusado de crímenes contra la humanidad por su participación en el escuadrón que operó bajo órdenes del expresidente Yahya Jammeh, conocido como Junglers.

El proceso ha llamado la atención porque uno de los principales testigos de la fiscalía es otro gambiano, Sheriff Gisseh, también ex militar que participó en el mismo escuadrón al tiempo que lo hizo Lowe y que, al igual que el acusado, en una larga entrevista de radio relató con detalle los dos homicidios por los que Lowe está siendo también procesado.

Las víctimas de los homicidios fueron el abogado Ousman Sillah, asesinado en diciembre de 2003, y el periodista Deyda Hydara, muerto en 2004. Baba Hydara, hijo del periodista, forma parte del proceso en Alemania como uno de los demandantes.

En 2014, Lowe y Gisseh concedieron, en diferentes ocasiones, largas entrevistas de radio al periodista Pa N’derry Mbai en las que relataron detalladamente los homicidios del abogado y del periodista. Gisseh declaró haber acompañado al escuadrón y haber permanecido en el auto con Lowe, quien era el conductor y que ha negado haber participado activamente en los homicidios.

Cuando la fiscalía alemana investigó el caso en contra de Lowe, con fundamento en la reforma de 2002 a la ley penal alemana que introdujo el Völkerstrafgesetzbuch o Código Penal Internacional que concede jurisdicción a los tribunales alemanes casos de delitos graves en contra de los derechos humanos que no estén siendo procesados en otro tribunal, llamó a declarar a Gisseh como testigo.

Conforme con el testimonio de un funcionario de la policía alemana, Gisseh declaró que había mentido en la entrevista de radio y que, en realidad, no había presenciado los homicidios, ya que solo había conocido “de los incidentes por colegas y los medios y que repitió lo que Bai Lowe dijo en su entrevista de radio.”

Durante la sesión del 31 de mayo, el testimonio que se escuchó fue el del policía respecto de la declaración de Gisseh, pese a que, aunque este compareció, se negó a rendir testimonio por temor a incriminarse.

Cuando fue llamado a presentarse ante el tribunal, el juez Günther dijo que el testigo “Tiene derecho a una amplia instrucción de conformidad con el párrafo 55 [el párrafo de la ley alemana que define el derecho a guardar silencio para no autoincriminarse]”. Sin embargo, Gisseh, asesorado por un abogado, no pronunció una palabra y unos minutos después de haber entrado a la sala judicial, salió.

La fiscal federal Schmidt confirmó ante el tribunal que, según su entendimiento de su entrevista radial, Gisseh "simplemente se había sentado en el automóvil" y, por lo tanto, no tenían ninguna sospecha inicial contra él cuando lo citaron para interrogarlo. Sin embargo, agregó, habían estado preparados para cambiar su estatus de testigo a sospechoso durante el interrogatorio, si se proporcionaba información relevante.

Esto es muy importante porque en el primer caso con fundamento en la jurisdicción universal procesado en Alemania, el paso de calidad de testigo a imputado ocurrió respecto de Eyad Al-Ghareib, un exfuncionario sirio sentenciado a cuatro años y medio de prisión por crímenes contra la humanidad. Este hombre se presentó a la policía para prestar testimonio en contra de Anwar R, coronel de inteligencia siria también acusado de crímenes contra la humanidad. Sin embargo, durante el interrogatorio surgieron aspectos importantes que llevaron a la policía a presentar cargos en su contra. El problema fue que antes de que rindiera testimonio no le leyeron sus derechos y esa omisión ha sido presentada por la defensa de Eyad Al-Ghareib en contra de su sentencia.

“El camino de la cuerda floja entre el testigo y el sospechoso podría surgir más a menudo durante los casos de jurisdicción universal en el futuro, especialmente cuando dependen en gran medida de testigos internos debido a la distancia en el lugar y, a menudo, al tiempo hasta la escena del crimen”, es la conclusión a la que sobre esta situación llegó Hannah El-Hitami, corresponsal en Celle de justiceinfo.net

Más información justiceinfo.net

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net