Imprimir
Mujer con burkini

 

La decisión de un municipio de relajar las normas sobre los trajes de baño completos, llega al máximo tribunal administrativo de Francia

La discusión en Francia por el uso del burkini en las piscinas públicas, será analizado por el Conseil d’Etat, máximo tribunal administrativo del país, al revisar el reglamento de la ciudad de Grenoble que relajó las normas sobre la vestimenta en las piscinas municipales.

El burkini, que deriva su nombre de burka y de bikini, es un traje de baño creado por una diseñadora australiana, que semeja al traje de los buzos, pero que llevan incorporados una capucha que cubre también el cuello, y una túnica hasta media pierna. Se trata de una prenda de vestir muy populares entre las mujeres musulmanas, quienes por razones religiosas no pueden mostrar partes del cuerpo desnudo.

En Francia, a partir de la prohibición en 2011 de llevar el velo islámico en lugares públicos, aduciendo la protección de los derechos humanos de las mujeres musulmanas, la discusión se extendió al uso de este traje de baño en las piscinas y playas públicas. Primero fueron prohibidos en París y en 2015, por supuestas razones de seguridad pública, fueron prohibidos en Cannes y, a partir de ahí en unas 30 playas públicas del país.

El actual alcalde de Grenoble, una ciudad al pie de Los Alpes, propuso relajar las normas sobre la vestimenta en las piscinas municipales. El Consejo de la Ciudad aprobó la medida y, sin mencionar específicamente el burkini, se dispuso que las personas pueden optar por la vestimenta de baño que mejor les acomode, ya sea cubriendo todo el cuerpo o dejando la parte superior descubierta, tanto hombres como mujeres.

La decisión fue muy criticada por el gobierno de Francia y al respecto, el ministro del Interior, Gérald Darmanin, dijo que estas reglas son una “provocación inaceptable” por ser contrarias a las normas que prevalecen en Francia en materia de laicidad, e instruyó al gobernador de la región de Isère, donde se ubica Grenoble, para que presentara el caso en tribunales en contra de las reglas aprobadas que debían iniciar vigencia el 1 de junio.

El tribunal decidió a favor del gobierno y suspendió las nuevas reglas la noche del miércoles, señalando que “vulneraban gravemente el principio de neutralidad en el servicio público.”

La ciudad de Grenoble ha decidido llevar la discusión hasta el Consejo de Estado, máximo tribunal administrativo para que se ponga un punto final a la discusión.

Éric Piolle, el alcalde de Grenoble, ha declarado que el uso del burkini no tiene nada que ver en contra del laicismo francés, reconociendo que son los servidores públicos quienes no pueden usar ostentosamente símbolos religiosos para proteger la neutralidad del estado, pero que las reglas van orientadas a las personas que son libres de vestir como deseen.

Cuando el entonces presidente Nicolás Sarkozy impulsó la prohibición del uso del velo islámico por mujeres en lugares públicos, dijo que se trataba de proteger sus derechos humanos porque el velo es, a su juicio, señal de sumisión de las mujeres.

El argumento fue cambiando hasta llegar a la laicidad, con la aprobación el año pasado de una estricta ley impulsada por el gobierno de Emmanuel Macron para fortalecer la separación iglesia-estado frente al “separatismo islámico”.

Cuando en 2015 los decretos en contra del burkini llegaron al Conseil d’Etat se concluyó, inicialmente, que eran “un ataque grave y manifiestamente ilegal a las libertades fundamentales”, incluido el derecho a circular en público y la libertad de conciencia. Veremos esta vez qué opina el máximo tribunal en un tema que más que jurídico es político.

Más información theguardian.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net