Equipo de laboratorio

 

Desde el viernes, personas que en Japón se sometan a tratamientos de fertilización, recibirán un reembolso del seguro público

Con el objetivo de aumentar la tasa de natalidad en Japón, desde el 1 de abril, el sistema de seguridad público reembolsará hasta el 70 por ciento de los costos de distintos tratamientos de fertilidad, incluido el costoso tratamiento de Fertilización In Vitro, FIV.

La medida entró en vigor con el inicio del año fiscal, con la inclusión en el presupuesto de 17.4 millardos de yenes para financiar estos tratamientos, aunque es incierto si el subsidio logrará los efectos deseados.

La comunidad médica de Japón han dado la bienvenida a esta medida que, sin duda, les traerá más pacientes, pero algunos dudan que logre el objetivo de un aumento de la población porque el reembolso no incluye otros costos en que las personas incurren en estos tratamientos, como los análisis genéticos o el uso de donadores de óvulos o esperma.

Si bien ya hay otros países que enfrentan problemas de natalidad y que ofrecen importantes subsidios en tratamiento de fertilización o son gratuitos, Japón es la economía más grande en subsidiar la mayoría de los costos de los tratamientos, además de que sus paquetes de permisos por maternidad y paternidad son muy generosos y se ofrecen importantes ayudas para el cuidado de los infantes.

De estas economías, Japón es uno con un mayor número de mujeres intentando la FIV. Uno de cada 14 bebés, equivalente al 7 por ciento, fueron concebidos con esta técnica en 2019, comparado con el 2 por ciento en los Estados Unidos. Pese a esto, la tasa de natalidad sigue estando por debajo del promedio en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE.

Japón ya ofrecía un subsidio a las parejas con menores ingresos económicos, y desde 2014 la Sociedad Japonesa de Ginecología y Obstetricia, JSOG por sus siglas en inglés, acordó relajar una norma que de manera voluntaria habían tomado, e iniciar tratamientos de FIV en parejas de hecho lo que aumentó el número de pacientes y de bebés nacidos mediante esta técnica. Esa disposición se incluyó en el Código de la JSOG en 1983, año en que nació en Japón el primer bebé producto de una FIV.

Esta es una de las más recientes medidas tendientes a alentar a los jóvenes a tener hijos, pero las opiniones parecen coincidir en que se necesita hacer más porque para muchos el subsidio no es suficiente y, pese al reembolso, sigue sin alcanzarles para un ciclo de FIV que puede llegar a costar más de 500,000 yenes (4,090 dólares estadunidenses).

El doctor Atsushi Tanaka, médico y director de la clínica Santa Madre en Kitakyushu, prefectura de Fukuoka, opina que el gobierno debería considerar también subsidiar el congelamiento de óvulos de las mujeres lo que les permite desarrollar más tiempo su vida profesional, sin perder la oportunidad de ser madres en el futuro, de elegirlo así.

“El gobierno dice a las mujeres que trabajen, Pero también les dice que tengan hijos antes. ¿No es contradictorio? Esta es una solución”, declaró el doctor Tanaka.

El que no haya más mujeres intentando tratamientos de fertilización, no solo se debe a aspectos financieros, sino también de tiempo. Así lo reveló un estudio realizado por la aseguradora Sumitomo Life Insurance Co., según el cual la mayoría de las mujeres piensan que es imposible trabajar mientras intentan tratamientos de fertilización porque muchas veces no obtienen los permisos laborales para acudir a las citas médicas y consideran que es un tema muy personal presentar las razones de estos tratamientos.

El tema es complejo, pero hay cierto optimismo en que el nuevo subsidio reditúe con el nacimiento de más bebés que ayuden en el futuro a sostener a la población de adultos mayores de Japón.

Más información japantimes.co.jp

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