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Se abrieron nuevos frentes legales en contra de Google por la engañosa funcionalidad del rastreo y localización con fines publicitarios y de marketing

Nuevas demandas se han presentado en el Distrito de Columbia, en Texas, Indiana y el estado de Washington, con base en una investigación publicada por Associated Press en 2018 en la que se revelaba que desactivar el Historial de Ubicaciones cuando estaba en uso Google Maps o la Búsqueda, no era suficiente para que no hubiera una localización del usuario, ya que otras funcionalidades como Actividad Web o de la aplicación, seguían registrando la ubicación y datos personales.

El estudio realizado con investigadores de la Universidad de Princeton, encontró que hasta 2 mil millones de dispositivos Android y Apple podrían estar afectados.

Con fundamento en este estudio, la demanda presentada esta semana por la Oficina del Fiscal General del Distrito de Columbia señala que “Google se ha basado, y sigue confiando en, prácticas engañosas e injustas que dificultan que los usuarios rechacen el seguimiento de la ubicación o evalúen la recopilación y el procesamiento de datos a los que supuestamente están dando su consentimiento”. La demanda civil se basa en infracciones a la ley del Distrito de Procedimientos de Protección a los Consumidores.

“Los datos de ubicación se encuentran entre la información más confidencial que Google recopila de los consumidores. Incluso una cantidad limitada de esos datos, recopilada con el tiempo, puede exponer la identidad y las rutinas de una persona. La ubicación también se puede utilizar para inferir detalles personales, como la afiliación política o religiosa, la orientación sexual, los ingresos, el estado de salud o la participación en grupos de apoyo, así como eventos importantes de la vida, como el matrimonio, el divorcio y el nacimiento de niños”, expone el Distrito de Columbia en esta acción legal que pide que sea revisada por un jurado.

La demanda acusa al gigante tecnológico de usar prácticas conocidas como “dark patterns” o “patrones oscuros” que, se explica “son opciones de diseño engañosas que alteran la toma de decisiones del usuario en beneficio del diseñador y en detrimento del usuario. Los patrones oscuros se aprovechan de las tendencias de comportamiento para manipular a los usuarios en acciones que son dañinas para los usuarios o contrarias a su intención”. Citan como ejemplos de estos “patrones oscuros" la navegación complicada, menús, distracción visual, redacción confusa (como dobles negativos) e inclinar repetidamente la atención del usuario hacia lo que desean.

Estos “patrones oscuros”, señala la Oficina del Fiscal General del Distrito de Columbia en la demanda, se utilizan en la apertura o creación de cuentas y al configurar los dispositivos.

Como respuesta a esta acción legal y otras semejantes, Google ha respondido que se basan en “afirmaciones inexactas y aseveraciones obsoletas sobre nuestra configuración".

"Siempre hemos integrado funciones de privacidad en nuestros productos y brindado controles sólidos para los datos de ubicación”, declaró un representante de la empresa para después señalar que “[n]os defenderemos enérgicamente y dejaremos las cosas claras".

En mayo de 2020 en el estado de Arizona se presentó una demanda contra Google por esta misma causa. Como se basan en las leyes estatales de protección al consumidor están siendo ventiladas en tribunales locales que no siempre coinciden en sus decisiones. Así que ya veremos cómo le va a Google en esta nueva demanda demostrando, por ejemplo, que la navegación en su sitio no es complicada.

Más información bbc.com

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