Sala judicial

 

Se exoneró de violación a quien fue señalado como su atacante por la escritora Alice Sebold en el proceso y en su memoria

El 22 de noviembre, después de haber estado buscando durante años ser exonerado, Anthony J. Broadwater, de 61 años fue declarado no culpable del delito de violación de la escritora Alice Sebold, delito por el que sirvió 16 años en prisión.

La violación ocurrió en 1981 cuando Alice Sebold era estudiante en la Universidad de Syracuse, en el estado de Nueva York, Estados Unidos. Inmediatamente después de ocurrido el deleznable ataque sexual, denunció en la policía, se tomaron las muestras de rigor y ella describió con lujo de detalle a su agresor, aunque el retrato que resultó no mostraba parecido.

Cinco meses después, Anthony J. Broadwater, de 20 años, fue detenido cuando Alice acudió a la policía y les dijo que se había cruzado en la calle con su agresor. En la línea de identificación, sin embargo, identificó a otra persona que estaba al lado de Anthony Broadwater y que se parecía mucho. Durante el proceso en el tribunal, sin embargo, identificó a Broadwater como su agresor.

Anthony Broadwater, quien siempre mantuvo su inocencia, fue sentenciado a 40 años de prisión de los que sirvió 16. Fue puesto en libertad en 1998, un año antes de que Alice Sebold publicara el libro Lucky, en el que narró la agresión sexual de la que fue objeto y el proceso que siguió. En esta memoria identificó a su agresor con el nombre de Gregory Madison.

Ya en libertad, Anthony Broadwater quedó inscrito en el registro de delincuentes sexuales lo que le dificultó no solo encontrar empleo, sino reintegrarse plenamente a la vida en sociedad. Pese a esto, se enamoró y contrajo matrimonio con Elizabeth, aunque no tuvieron hijos para no educarlos con el estigma de la acusación por violación.

Durante estos años estuvo ahorrando para contratar a un abogado que litigara su caso para que lo exoneraran del delito que no cometió. La suerte lo empezó a seguir cuando surgió el proyecto de producir como película Lucky.

Durante la producción, Timothy Mucciante, uno de los productores ejecutivos de la adaptación de la memoria de Alice Sebold, empezó a notar incongruencias.

“Empecé a tener algunas dudas, no sobre la historia que Alice cuenta sobre su agresión, que fue trágica, sino de la segunda parte de su libro sobre el juicio, lo que no tenía congruencia”, declaró en entrevista Timothy Mucciante que en junio dejó la producción.

Para obtener respuestas a sus preguntas, Mucciante contrató a un investigador privado que durante años trabajó en la oficina del sheriff de Onondaga, donde se investigó el delito. Los hallazgos del investigador, Dan Myers, confirmaron las sospechas de que Anthony Broadwater había sido injustamente condenado.

La evidencia que se encontró fue presentada al abogado David Hammond quien poco después fue contratado por Anthony Broadwater para presentar su caso en tribunales.

En el proceso, el abogado Hammond y la abogada Melissa K. Swartz expusieron que Anthony Broadwater fue condenado basado solo en la identificación que hizo Alice y en una prueba forense de un cabello, que ha quedado desvirtuada por imprecisa.

Al juez Gordon J. Cuffy expusieron que en la identificación hubo un sesgo, ya que en la línea de identificación Alice identificó a otro hombre, pero el fiscal le mintió diciéndole que la persona que identificó era amigo de Broadwater y que se habían presentado juntos para confundirla. Influenciada por esas palabras, durante el proceso identificó a Broadwater como su violador.

La petición de que se anulara la condena fue apoyada por el fiscal de distrito William J. Fitzpatrick, que hizo notar que la identificación de extraños, especialmente cuando se trata de diferentes razas, es poco confiable. Alice es blanca y Anthony Broadwater es negro

“No voy a ensuciar este proceso diciendo ‘lo siento’”, declaró el fiscal Fitzpatrick en el tribunal el lunes. "Eso no es suficiente. Esto nunca debió de haber pasado."

El juez Cuffy estuvo de acuerdo y anuló la condena por violación en primer grado y los otros cinco cargos por los que Anthony Broadwater fue condenado.

“Solo espero y rezo para que tal vez la señora Sebold se presente y diga: 'Oye, cometí un grave error' y me ofrezca una disculpa”, declaró Broadwater.

“Simpatizo con ella”, dijo. "Pero ella estaba equivocada".

La producción de la adaptación de Lucky quedó detenida por falta de financiamiento. De momento no se ha hablado de hacer una corrección en futuras ediciones del libro.

Más información nytimes.com

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