Corte Europea Derechos Humanos

 

Corte Europea de DD.HH. falla a favor de madre a quien se negó en España que su apellido tuviera prevalencia en nombre de hija

Una Sala de siete jueces de la Corte Europea de Derechos Humanos falló a finales de octubre a favor de una madre española a quien, pese a circunstancias particulares, se discriminó por habérsele negado el derecho de que su apellido tuviera prevalencia en el nombre de su hija.

El caso fue promovido por Josefa León Madrid, española residente en Palma de Mallorca, que en 2005 quedó embarazada de un hombre identificado como JSTS, con quien tuvo una relación amorosa entre 2004 y 2005. Cuando Josefa quedó embarazada, JSTS le pidió que abortara, pero ella se negó. La hija nació en 2005 y quedó registrada con los dos apellidos de Josefa.

En 2006, el padre presentó una demanda de reconocimiento de paternidad y al serle reconocida, el juez ordenó que la menor se inscribiera en el registro civil con el apellido del padre como prevalente según las disposiciones vigentes.

La madre recurrió esta decisión, pero una y otra vez los tribunales españoles le negaron la pretensión porque en ese momento, la ley del registro civil que estaba vigente respecto del orden de los apellidos disponía que en caso de desacuerdo entre los progenitores, tenía prevalencia el apellido del padre.

Sin más recursos disponibles en España, Josefa León Madrid llevó su caso ante la Corte Europea de Derechos Humanos bajo el argumento de que había sido discriminada por la disposición vigente que otorgaba prevalencia al apellido paterno sin haberse tomado en cuenta las circunstancias particulares del caso.

Los jueces del tribunal europeo concluyeron que la disposición era discriminatoria por tratar de diferente forma a las dos personas en la misma posición, el padre y la madre, por razón de género, sin tomar en cuenta ni el interés superior de la menor ni las circunstancias particulares del caso.

En este caso, los jueces, concluyeron que correspondía a las autoridades lograr el balance entre el derecho privado de la peticionaria de los apellidos de su hija y el interés público que regula la elección del nombre.

La Corte hizo notar que las circunstancias actuales de España ahora y cuando el caso fue promovido son diferentes. Sin embargo, en su momento el haber estipulado la prevalencia del apellido paterno en caso de desacuerdo fue violatoria de la Convención Europea de Derechos Humanos y el argumento del gobierno de que la menor podía, a los 18 años cambiar de nombre, insuficiente.

En este sentido, se concedió a la madre una compensación de 10,000 euros por daños no pecuniarios y se condenó a España a pagar 23,853.22 euros por gastos legales.

Es interesante hacer notar que años después de que se presentó este caso hubo uno muy similar de un niño también nacido fuera del matrimonio y reconocido años después por el padre. Ese caso inició en 2001 cuando estaba vigente la disposición que otorgaba prevalencia al apellido paterno en caso de desacuerdo por lo que en primera instancia y en apelación se ordenó el cambio del nombre del menor.

Sin embargo, la Sala Primera del Tribunal Supremo revirtió las sentencias previas y concluyó en 2015 que la norma que daba prioridad al apellido del padre no podía ser interpretada de forma literal "si está en cuestión el interés del menor" y en este sentido concedió prevalencia al apellido de la madre.

Se trata de dos casos muy similares que se presentaron con unos años de diferencia, pero con un cambio de postura del máximo tribunal español que evitó que el caso llegara hasta la Corte Europea de Derechos Humanos.

Más información hudoc.echr.coe.int

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