Salón de sillas vacías

 

Derivado de políticas que limitan la enseñanza privada en China, padres de familia están exigiendo reembolso de colegiaturas pagadas

Después de que las autoridades chinas de educación prohibieran las tutorías o educación externa, primero en línea y luego presencial, se ha reportado que muchos padres de familia han estado demandando a las escuelas por mensualidades pagadas de cursos que no se van a impartir.

A finales de julio las autoridades prohibieron los cursos en línea que impartan profesores radicados en el extranjero por una presunta preocupación de padres de familia sobre las calificaciones de los maestros extranjeros en plataformas educativas en línea.

Además, el Consejo de Estado ordenó que las empresas que imparten educación privada se registren como organizaciones sin fines de lucro, suspendiendo, además, todas las aprobaciones para nuevas escuelas de este tipo, especialmente de idiomas, y haciendo ilegal que reciban inversiones extranjeras.

También se prohibieron las tutorías en fines de semana, feriados públicos y vacaciones escolares, y en agosto se dieron por terminados 286 programas de cooperación entre universidades chinas y extranjeras como parte de una evaluación de rutina de acuerdos de colaboración con instituciones extranjeras.

Por la incapacidad de las escuelas de seguir operando, muchas han tenido que cerrar sus puertas. En agosto, Wall Street English, una de las escuelas de inglés más grandes del mundo, con unos 3 millones de alumnos e inscripciones anuales de 180,000 estudiantes, se declaró en quiebra.

En la provincia de Guangzhou se reporta que cientos de padres de familia están demandando al fundador de la escuela Shutoon English International, que tiene más de 230 escuelas en todo China. Estas demandas exigen la devolución de cantidades de entre 10,000 yuanes, unos 1,500 dólares estadunidenses, a 100,000 yuanes por cada estudiante.

“Solo una sucursal en el distrito de Yuexiu de Guangzhou involucra a 1,500 estudiantes y más de 30 millones de yuanes (US $ 4,7 millones) en cuotas no reembolsadas”, declaró Zhang Rong uno de los inversionistas de Shutoon.

Aparte de las demandas, están perdiendo quienes adquirieron franquicias para abrir escuelas Shutoon, motivados por los ambiciosos planes de la empresa, presentados a los inversionistas un poco antes de que se dictaran las disposiciones actuales.

Otro de los efectos de estas nuevas políticas educativas lo están sintiendo los profesores extranjeros contratados por estas escuelas para dar clases en línea y presenciales. Según cifras de la Administración Estatal de Asuntos Exteriores, en 2017 más de 400,000 extranjeros estaban trabajando en el sector educativo en China.

A los que impartían cursos en línea, a tiempo parcial o completo, el trabajo se les terminó en julio con el cierre de importantes plataformas que ofrecían educación a distancia como la escuela de idiomas VIPKID, respaldada por Tencent, que anunció que tenía una base de 70,000 personas contratadas tan solo en América del Norte.

Por su parte, los extranjeros residentes en China han estado saliendo del país, ya que sus visas de trabajo no están siendo renovadas, independientemente de que están siendo despedidos en el sector educativo privado.

Analistas estiman que estas nuevas políticas abrirán oportunidad al mercado negro de enseñanza de idiomas, especialmente inglés, en cursos que solo serán accesibles a las familias de ingresos más altos, lo que va a terminar por generar una mayor brecha en la preparación educativa de los chinos.

“Aprender inglés es vital para mi hijo, especialmente de un maestro extranjero que pueda darle una visión de la cultura Occidental y de la sociedad e incluso ayudarle a pensar más críticamente”, declaró una madre. “Esto es lo que las escuelas públicas no pueden ofrecer.

“Algunos extranjeros de habla nativa también siguen siendo tutores a tiempo parcial. Incluso ganan mucho más ...debido a la represión de las autoridades. La demanda es enorme".

Adicionalmente, en enero de 2020 del Ministerio de Educación prohibió todos los libros de texto extranjeros en los nueve niveles de la educación obligatoria que abarca la educación primaria y secundaria, con el objetivo, explicaron, de elevar la calidad de la educación que se imparte en las escuelas, así como de proteger los derechos de autor de las editoriales extranjeras.

Todo parece apuntar a la política del presidente Xi Jinping de restablecer políticas más socialistas en las que la riqueza se reparta entre muchos y no en unas cuantas manos. El costo de estas nuevas políticas, sin embargo, parece ser muy elevado.

Más información scmp.com

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