Alianzas matrimoniales

 

Se levantó en Nueva York el estado de emergencia y los matrimonios en línea que se estaban celebrando vuelven a ser ilegales

El año pasado, con el cierre de las oficinas públicas como medida para proteger a los empleados y para evitar el contagio de Covid-19, los registros civiles en el estado de Nueva York cerraron, quitando la posibilidad a las parejas que querían contraer matrimonio de hacerlo. Sin embargo, en abril de 2020, mediante una orden ejecutiva, el gobernador del estado Michael Cuomo, permitió que se extendieran licencias de matrimonio en línea y que las ceremonias pudieran celebrarse remotamente.

La ley del estado no dispone la celebración particular de la ceremonia, pero señala que la pareja “debe declarar solemnemente en frente de un clérigo o magistrado y del testigo o testigos presentes que se toman unos al otro como marido y mujer.” Para sortear esta presencia física, se emitió la orden ejecutiva que legalizó los matrimonios celebrados en línea.

Las razones para contraer matrimonio son variadas y pasan desde la confirmación del amor de una pareja hasta necesidades legales como ser incluidos en el seguro social del cónyuge, obtener permisos de residencia si se es inmigrante, tener los derechos de decisiones de salud sobre el cónyuge, etcétera.

Pese a las ventajas que este sistema trajo a los contrayentes, el Proyecto Cupido, como fue llamado, que empezó en mayo de 2020, terminó abruptamente el 25 de junio cuando el gobernador levantó el estado de emergencia, obligando a los nuevos contrayentes a ir a los registros civiles del estado para tramitar las licencias de matrimonio. Así, muchos que tenían prevista la celebración del matrimonio después de esta fecha fueron notificados por los celebrantes de que tendrían que cambiar planes para encontrarse en persona porque las ceremonias vía Zoom (u otro medio) ya no son legales.

Nueva York sigue así la tendencia actual de abrir las actividades como si la pandemia hubiera terminado, pese a que en estas semanas los contagios por la variante Delta han aumentado sustancialmente, aunque el porcentaje de personas totalmente vacunadas también ha aumentado.

“El estado no está evitando que nadie transmita en vivo su viaje seguro al Ayuntamiento o a la oficina del celebrante”, declaró en un comunicado el vocero del estado Shams Tarek. “Vacúnate, besa a tu nuevo cónyuge y baila la Hora si quieres, los neoyorquinos trabajaron duro para estar donde estamos ahora y celebramos el regreso a la normalidad cada día.”

El problema es que en la ciudad de Nueva York, por ejemplo, la oficina de registro de matrimonios no ha abierto y hasta el 23 de julio empezará a registrar citas para que las parejas acudan a tramitar sus licencias.

Durante el primer año de la pandemia, muchas ceremonias se celebraron en línea, lo que ayudó a que la industria de las bodas no declinara. Así, se ajustó la industria a las ceremonias en línea, con empresas de oficiantes como Judges for Love, que agrupa a jueces retirados para oficiar matrimonios, que cobraban 250 dólares por ceremonia remota. Otros celebrantes cobran 300 dólares la ceremonia en línea. A esta cifra se debe agregar el derecho por tramitar la licencia, que cuesta en el estado 40 dólares. Frente al costo de miles de dólares de una ceremonia de matrimonio en persona (en la que los celebrantes cobran honorarios más elevados más gastos de traslado) con invitados, música, banquete, flores, etcétera, estos costos son muy accesibles.

Para celebrar el matrimonio en línea, además de cumplir con los requisitos normales para la expedición de la licencia, como la presentación de documentación de identificación, se exigía que los contrayentes estuvieran físicamente en el estado de Nueva York. Así, una pareja de Nueva Jersey viajó en automóvil hasta la frontera del estado, se conectó a Internet y dentro del automóvil quedaron casados.

“Las ceremonias virtuales se convirtieron en una práctica aceptada con las que la gente se sentía cómoda”, declaró a The New York Times el juez retirado Alan D. Marrus, quien dijo haber celebrado unas 200 de estas ceremonias remotas. “muchas personas prefieren casarse de esta forma porque es rápido, conveniente y puede incluir a familiares y amigos de todo el mundo que no pueden asistir en persona.”

Al no existir ya el estado de emergencia (de momento) y el afán de regresar a la normalidad de antes, esta opción conveniente y segura se ha terminado y quienes tenían previsto celebrar sus bodas en estos días están teniendo que reacomodar sus planes. Esperemos que el resultado de forzar este normalidad no termine en el aumento descontrolado de contagios.

Más información nytimes.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito y vinculando a miabogadoenlinea.net