La semana pasada, dos filiales de AIG llegaron a un acuerdo con sus demandantes para pagar $6.1 millones de dólares por haber discriminado a sus clientes afro americanos.

La demanda fue interpuesta en un juzgado en Delaware, en Estados Unidos, donde estaban domiciliadas las compañías filiales de AIG y con el acuerdo se pone fin a la controversia sin necesidad del proceso judicial.

En la demanda, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos acusó a las filiales, no de haber otorgado créditos a un interés más alto a sus clientes afro americanos, sino de no haber vigilado a sus agentes quienes cobraron tasas más elevadas. Mediante el acuerdo se sienta precedente para obligar a las empresas monitorear a los corredores y vigilar sus acciones para evitar todo tipo de discriminación en contra de los clientes.

No es la primera demanda de este tipo ya que otras instituciones financieras han sido acusadas de cobrar tasas más elevadas a sus clientes afro americanos, latinos y de menor nivel económico, sobre lo que cobran a sus clientes caucásicos.

Las filiales demandadas ya no están en operaciones, sin embargo se han comprometido a erogar de la cantidad señalada, $1 millón de dólares que será destinado a la educación financiera de la población para evitar que este tipo de abusos se sigan presentando.

Un vocero de AIG descartó que mediante este acuerdo admitan haber permitido políticas discriminatorias y señaló que lo único que pretenden con él es evitar un juicio prolongado que habría costado más dinero y con ello niegan estas acusaciones del gobierno.

AIG se encuentra en proceso de recuperación debido a la crisis financiera del 2008.

Fuente Times on Line

 

www.miabogadoenlinea.net