Latas de bebidas Corona

 

Revisando recurso de anulación de resolución de la EUIPO, el Tribunal General confirma rechazo de registro de marca sonora

El 7 de julio, el Tribunal General de la Unión Europea confirmó la decisión tomada por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea, EUIPO; que negó la solicitud del registro de una marca sonora presentada por una empresa de empaques de aluminio y vidrio. Es la primera vez que el Tribunal General resuelve sobre el registro de una marca sonora presentada en un audio.

La solicitud fue presentada por el grupo Ardagh Metal Beverage Holdings GmbH & Co. KG. Se trataba del registro de marca del sonido que se produce al abrir una lata de bebida, seguido de un silencio que dura alrededor de un segundo y de un burbujeo de unos nueve segundos. La EUIPO negó el registro de marca aplicando por analogía una jurisprudencia de la Sala Segunda del Tribunal de Justicia de 2004 respecto del registro de una marca tridimensional.

Si bien el Tribunal General coincidió con los recurrentes que la EUIPO aplicó mal la sentencia mencionada porque no establece nuevos criterios para apreciar el carácter distintivo de una marca, este error apreciativo no es suficiente para anular la resolución de esta Oficina porque no vicia el razonamiento expuesto en la resolución.

De esta forma, el Tribunal recuerda que, como todo tipo de marca, el registro de marcas sonoras debe cumplir con los mismos criterios para apreciar el carácter distintivo de tal forma que un signo sonoro debe poseer cierta fuerza que permita al consumidor pertinente percibirlo como marca y no como elemento de carácter funcional o indicador sin características intrínsecas propias.

El Tribunal, al confirmar la resolución de la EUIPO, analiza los elementos del audio para saber si cumple con un carácter distintivo que permita su registro como marca.

Así, tratándose de bebidas enlatadas, el sonido que se emite al abrir una lata es un elemento puramente técnico y funcional, ya que la apertura de una lata o de una botella es intrínseca a una solución técnica vinculada a la manipulación de bebidas para consumirlas, por lo que ese sonido no será percibido por los consumidores como una indicación del origen comercial de dichos productos.

Enseguida, el público al que se dirige el producto asocia de inmediato el sonido del burbujeo a las bebidas.

Además, “el Tribunal General señala que los elementos sonoros y el silencio de alrededor de un segundo, considerados en su conjunto, no poseen ninguna característica intrínseca que permita que el público pertinente los perciba como una indicación del origen comercial de los productos.” Es decir, esos elementos no son lo suficientemente fuertes como para distinguirse de los sonidos comparables en el ámbito de las bebidas.

Cuando la EUIPO negó el registro de marca declaró que es inusual indicar el origen comercial de los productos de las bebidas y de sus envases únicamente mediante sonidos, ya que dichos productos son silenciosos hasta su consumo. Al resolver el recurso, el Tribunal General rebate esta idea señalando que el hecho de que un producto no se escuche hasta el consumo no significa que el uso de sonidos para indicar el origen comercial de un producto en un mercado determinado sea inusual. Pese a esta opinión contraria, el Tribunal concluye que tampoco es razón suficiente para anular la resolución de la EUIPO porque “no habría tenido una influencia determinante en la parte dispositiva de dicha resolución.”

Contra las resoluciones del Tribunal General puede interponerse recurso de casación ante el Tribunal de Justicia, limitado a las cuestiones de Derecho, en un plazo de dos meses y diez días a partir de la notificación de esta resolución.

Más información curia.europa.eu

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