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Categoría: El Derecho y la Actualidad
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En lo que se establece como el único caso registrado hasta el momento, una familia alemana obtuvo la calidad de asilados políticos en los Estados Unidos. La calidad migratoria fue perseguida para poder quedarse en territorio estadounidense y educar a sus cinco hijos en casa.

En Alemania la educación es obligatoria y para cumplir con este deber los niños deben acudir a una institución educativa ya sea pública o privada, religiosa o laica, en una institución aprobada por el gobierno para impartir educación con lo que la educación en casa queda prohibida por las leyes, penalizado con multas y hasta la capaicidad del estado de retirar la custodia de los hijos a los padres por faltar a una obligación.

El gobierno alemán establece que la obligación de acudir a una escuela obedece a varias razones entre ellas la integración social, la interacción con personas con diferente formación y para prevenir la existencia de lo que llaman sociedades paralelas.

Lo interesante de este caso es que el juez federal de inmigración concedió el asilo político el pasado 26 de enero argumentando que la familia, de regresar a su país de origen, podría enfrentar una seria persecución por sus creencias y por pertenecer a un grupo social particular.

Un abogado experto en materia migratoria explicó que debido a lo alto de la multa que tendría que pagar la familia, unos $11,000 dólares y el riesgo de perder la custodia de los niños, hacen de la decisión una apegada a derecho, pero que el haber otorgado esta calidad migratoria por pertenecer a un grupo particular constituye una novedad en las decisiones que se han tomado previamente.

Diferentes grupos y asociaciones han buscado en Alemania un cambio en las leyes que permitan que los padres eduquen directamente a sus hijos en sus hogares sin tener que acudir a las escuelas oficialmente establecidas. Sin embargo no han tenido éxito en su empresa e incluso la Corte Europea de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo rechazó revisar una petición en este sentido en el año 2006.

La familia alemana a quien se concedió el asilo político es la primera de varias familias que han emigrado de Alemania hacia los Estados Unidos a fin de tener la capacidad de educar a sus hijos directamente.

El gobierno alemán se declaró sorprendido por el fallo del juez migratorio y apeló la decisión en donde el juez califica a esta política alemana como totalmente opuesta a todo lo que los estadounidenses creen.

Fuente The New York Times

 

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