Viales con líquido amarillo

 

Dictan prisión a farmacéutico que manipuló en Wisconsin viales de vacuna por creencia en teorías de la conspiración

Un juez federal del Distrito Este de Wisconsin, Estados Unidos, sentenció a tres años de prisión al farmacéutico de un hospital en Grafton, Wisconsin, por haber intentado malograr más de 500 dosis de vacunas Covid-19 de Moderna por su creencia en diferentes teorías de la conspiración.

Se trata de Steven R. Brandenburg, de 46 años, farmacéutico de profesión que en enero se declaró culpable de dos cargos de tentativa de manipular con un producto de consumo de forma tal que pudo haber provocado lesiones o la muerte a alguien.

Los actos que llevaron a estas imputaciones los cometió entre el 24 y el 25 de diciembre de 2020 cuando trabajaba en la farmacia del Aurora Medical Center en Grafton, Wisconsin, sacando intermitentemente los viales de 570 dosis de vacunas del laboratorio Moderna del refrigerador, con la esperanza de que perdieran efectividad o quedaran inertes. Los viales fueron descubiertos fuera del refrigerador el 26 de diciembre y cinco días después la policía arrestó a Steven Brandenburg.

De acuerdo con un memo presentado por el fiscal federal del caso, Richard G. Frohling, pese a la formación científica del farmacéutico y a su experiencia profesional de más de una década, creía una serie de teorías de la conspiración. “El creía que las autoridades ‘querían atraparlo’; que el Día del Juicio era inminente; que los ataques del 11 de septiembre fueron ‘falsos’; que la Tierra era plana; que él era un ‘profeta’; y, que las vacunas eran ‘del demonio’”. Además, creía que las vacunas tenían un microchip que harían infértiles a quienes la recibieran y que podían “cambiar el ADN” de las personas.

El fiscal federal Frohling pedía una sentencia de prisión más larga para este hombre porque sus actos tuvieron consecuencias tangibles para las 57 personas que recibieron estas dosis de la vacuna, pues aunque se concluyó que no había perdido efectividad, por lo menos dos personas que las recibieron, médicos, se declararon con angustia y miedo duradero que les impidieron realizar adecuadamente sus actividades cotidianas.

El juez Brett H. Ludwig, sin embargo, optó por una sentencia menos estricta debido a que Steven Brandenburg no tiene antecedentes penales, aceptó la responsabilidad de sus actos y no ocasionó daños físicos a ninguna persona.

Además de la sentencia de tres años de prisión, el juez Ludwig sentenció a Brandenburg a tres años de libertad supervisada y le ordenó pagar casi 84,000 dólares estadunidenses como reparación del daño al hospital donde trabajaba en el turno nocturno.

Conforme con reportes de la agencia AP, durante la audiencia de la sentencia, Steven Brandenburg se declaró “muy avergonzado” por los actos realizados y ofreció disculpas a sus compañeros de trabajo, a sus familiares y a los habitantes de Grafton.

Durante esta pandemia las personas que poco a poco van quedando envueltas en las teorías de la conspiración han presentado gran oposición a las políticas adoptadas por los diferentes gobiernos para tratar de contener el virus, muchas veces dificultando la aplicación de decisiones y ralentizando los esfuerzos. Incluso por la gran oposición a las vacunas de un amplio sector de la población de los Estados Unidos, los epidemiólogos aseguran que no se alcanzará la llamada “inmunidad de rebaño” y que por este factor, entre otros, la salida de la pandemia no será tan pronto como es deseable.

Más información nytimes.com

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