Salón de escuela

 

Los gobiernos nacional y local disputan suspensión de clases en el Área Metropolitana de Buenos Aires, Argentina

Tanto el gobierno nacional como el gobierno local emitieron decretos para que se suspendan las clases presenciales en toda el Área Metropolitana de Buenos Aires, AMBA, Argentina hasta el 30 de abril, por el aumento de contagios de COVID-19, pero la decisión no ha estado libre de controversia.

En el Poder Judicial nacional como en el Poder Judicial local se han presentado amparos en contra de los respectivos decretos.

En la justicia local, la Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativo, Tributario y de las Relaciones de Consumo de la Ciudad de Buenos Aires de la ciudad avaló que continúen las clases presenciales. El gobierno nacional promovió que se declarara nula esta decisión.

Sin embargo, el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal dejó sin efecto la medida cautelar dictada por la Cámara en lo Contencioso Administrativo que dispuso el restablecimiento de las clases presenciales en las escuelas de Buenos Aires y declaró su incompetencia para tramitar todos los reclamos, por lo que los remitió a la Corte Suprema para que decida.

En la decisión se establece que “…la decisión adoptada por la justicia local… es un acto jurisdiccional inválido” y que ante ello “un magistrado del fuero federal no puede permanecer indiferente”.

El magistrado federal recordó que los jueces a cuyo conocimiento “deben pronunciarse primeramente sobre su competencia” y también “abstenerse de decretar medidas cautelares cuando el conocimiento de la causa no fuese de su competencia”.

El juez dijo estar en presencia “de un acto jurisdiccional inválido” y que ante ello “un magistrado del fuero federal no puede permanecer indiferente”.

En resumen, para el juez federal, el juez local no es competente para resolver la controversia generada por el decreto ni para establecer medidas cautelares que permitan las clases presenciales.

Para la Argentina la situación con el COVID-19 se complicado, ya que en abril se triplicaron los contagios respecto al mes anterior y varios referentes del sector sanitario empezaron a advertir sobre un posible colapso del sistema de salud si el crecimiento exponencial del virus continuaba.

Fue en este contexto, y después de varios días en los que se rompió ampliamente el récord de casos, con más de 25,000 contagios diarios, que el gobierno nacional anunció una serie de restricciones.

Las medidas más duras fueron para el AMBA, donde vive el 40% de la población argentina, y donde es más grave el aumento de casos. La medida más inesperada fue la suspensión de clases presenciales, lo que generó diversas manifestaciones en contra en muchos puntos de la capital y la provincia de Buenos Aires.

El jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires se pronunció en contra del decreto presidencial y se presentaron diversos amparos, que llevaron a la suspensión que otorgó la justicia local, revocada por la justicia federal.

El gobierno local reconoció que "Todos los datos científicos con los que contamos dan cuenta de que el problema no ocurre, efectivamente, en los colegios", pero explicó que, " detrás de la presencialidad de los alumnos, en los colegios, se genera todo un movimiento social, que incrementa mucho la circulación ciudadana. Algunos dicen que representa el 25; otros el 30; otros hablan de más del 30 por ciento, de la gente que circula y el riesgo de contagio crece”.

Muchos temen que se repita el escenario de marzo de 2020, cuando el presidente anunció una medida idéntica, pero el cierre de las aulas se extendió hasta fin de año.

Más información infobae.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, concediendo crédito a miabogadoenlinea.net