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Corte de Casación, Francia

 

Corte de Casación de Francia confirma exclusión de responsabilidad penal de homicida por estar bajo los efecto de la marihuana

Este miércoles 14 de abril, la Corte de Casación de Francia, concluyó que Kobili Traoré, homicida confeso de Sarah Halimi, una mujer judía de 65 años, no es penalmente responsable y, por tanto, no debe ser procesado ante un tribunal.

La decisión, que socialmente ha sido muy controvertida, se refiere al homicidio ocurrido en 2017 cuando Traoré, un inmigrante de Mali y de religión musulmana, golpeó durante varias horas a su vecina Sarah Halimi, de religión judía, para después arrojarla desde su departamento en el tercer piso de un edificio en París, mientras gritaba a Alá y llamaba demonio a Sarah Halimi.

Inicialmente la policía francesa no quiso calificar el crimen como uno de odio por razón de raza o religión, sin embargo, debido a la presión de varios grupos creados en ese país europeo en contra del antisemitismo, el delito fue recalificado seis meses después.

Traoré, que aceptó fumar unos 15 porros de marihuana al día, se declaró culpable del homicidio.

Habiendo aceptado haber estado bajo los efectos de la marihuana el día del homicidio, el asunto radicó en definir si aplicaba el artículo 122-1 del Código Penal que establece: "No es penalmente responsable la persona que padecía, en el momento de los hechos, de un trastorno psíquico o neuro psíquico que haya abolido su discernimiento o el control de sus actos.

“Sigue siendo punible la persona que en el momento de los hechos padeciera un trastorno psíquico o neuro psíquico que hubiera alterado su discernimiento o impedido el control de sus actos. Sin embargo, el tribunal tiene en cuenta esta circunstancia a la hora de determinar la sentencia y fijar el régimen. Si se incurre en pena privativa de libertad, se reduce en un tercio o, en el caso de un delito punible con pena privativa de libertad o cadena perpetua, se reduce a treinta años. Sin embargo, el tribunal puede, mediante una decisión especialmente motivada en materia penitenciaria, decidir no aplicar esta reducción de la pena. Cuando, previo consejo médico, el tribunal considera que la naturaleza del trastorno lo justifica, asegura que la sentencia pronunciada permite que el condenado sea tratado de acuerdo con su estado.”

Kobili Traoré fue sometido a tres evaluaciones psiquiátricas en diferentes momentos para determinar si su discernimiento esta alterado o abolido. En las tres evaluaciones se concluyó que pese a su fuerte adicción a las drogas no sufre de enfermedad mental. Sin embargo, las evaluaciones difirieron respecto de su capacidad mental al momento de la comisión del delito.

Así, en 2017 el doctor Daniel Zagury concluyó que, aunque el juicio de Traoré pudo haberse deteriorado por los efectos de la droga, no carecía por completo de control. Al año siguiente, otros dos médicos, Meyer-Buisan y Rouillon Bensussan declararon que el defendido pudo no haber estado en pleno conocimiento de los efectos potencialmente engañosos del cannabis. Finalmente, un panel de especialistas concluyó que Kobili Traoré no estaba en control de sus actos durante el homicidio, es decir, que su discernimiento quedó abolido.

Tomando en consideración este fallo, en 2019 el juez de instrucción concluyó que hay “razones plausibles” para creer que el discernimiento de Traoré fue abolido "en el momento del incidente y él no estaba en control de sus facultades”.

El 19 de diciembre de 2019 la decisión fue confirmada por la Corte de Apelaciones y esta semana la Corte de Casación volvió a confirmar la falta de responsabilidad penal porque durante el homicidio Traoré, que está ingresado en un hospital psiquiátrico, carecía de discernimiento y, por tanto, hay exclusión de responsabilidad penal.

Durante el proceso, el abogado de la familia Halimi, Emmanuel Piwnica, expuso que la “ley apunta a los trastornos mentales y no al consumo de estupefacientes o alcohol", pidiendo a los magistrados que reconocieran “que el consumo de estupefacientes no puede servir de base para una irresponsabilidad criminal”.

En comunicado de prensa, la Corte de Casación explicó que "una persona que cometió un acto bajo la influencia de una bocanada delirante aboliendo su discernimiento no puede ser juzgada penalmente incluso cuando su estado mental fue causado por el consumo regular de productos narcóticos. De hecho, la ley no establece una distinción según el origen del trastorno mental".

El abogado de Traoré, Patrice Spinosi, amplió esta explicación: “Nuestra ley rechaza el juicio de los actos de aquellos cuyo consentimiento ha sido abolido". Añadió que "en este caso no menos de ocho expertos psicológicos han investigado el caso de Kobili Traoré. Todos llegaron a la conclusión de que esa noche estaba preso de una bocanada delirante y no solo de la intoxicación por consumo de drogas". De esta forma, aunque puede entender “la frustración” de las víctimas, la decisión fue tomada conforme a derecho.

Pese a estas explicaciones la decisión ha vuelto a generar malestar y polémica principalmente en la comunidad judía de Francia que siempre han visto en el homicidio de Sarah Halemi un componente de discriminación y antisemita.

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