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Corte desecha pretensiones de supermercado de dar por terminado anticipadamente el contrato de arrendamiento

Los inconvenientes que se han generado por la pandemia de COVID-19 resuenan en todo el mundo y aunque el consejo general es que en tiempos de pandemia se renegocien contratos, no todo mundo está dispuesto a hacerlo y es así como muchos casos, particularmente en materia de arrendamiento, han llegado a tribunales.

Uno de estos casos famosos fue el que la casa de modas Valentino presentó en contra de su arrendador del inmueble en la Quinta Avenida de Nueva York para dar por terminado anticipadamente el contrato que tenía vigencia hasta julio del 2029.

Otro caso interesante es el de una tienda de conveniencia, un pequeño supermercado tipo Oxxo o 7-Eleven, en Dubái que el 20 de julio del 2020 pidió dar por terminado anticipadamente el contrato de arrendamiento de cinco años de vigencia que finalizaba en julio de este año.

En este caso el arrendatario pidió a su arrendador la devolución de un cheque de 1.3 millones de dirhams (US$ 353,930), que cubría la renta de julio de 2020 a julio de 2021, el reembolso del depósitos de seguro de 62,000 dírhams (US$16,880) y el visto bueno del propietario para tramitar ante la Oficina de Electricidad y Agua de Dubái una carta de no adeudo.

El propietario, sin embargo, se negó y el caso fue presentado ante el Centro de Resolución de Disputas en materia de Arrendamiento del Departamento de Suelo de Dubái que desechó la solicitud del arrendatario por considerar que las pérdidas aducidas por la tienda para dar por terminado el contrato, no se debieron “a circunstancias excepcionales” durante la pandemia.

Para llegar a esta conclusión, el tribunal designó a un árbitro para que revisara la situación financiera del negocio y su conclusión fue que los ingresos no se vieron afectados durante el tiempo que el gobierno ordenó un estricto confinamiento en el que incluso salir a la tienda exigía un permiso.

“La tienda permaneció operativa durante los cierres por el brote [epidemiológico] y su negocio no fue afectado como el de otras tiendas”, declaró sobre el tema el abogado Ghassan El Daye, de la firma de abogados Charles Russell Speechlys.

“Los miembros del panel judicial decidieron que la pandemia no puede ser considerada como ‘circunstancia excepcional’ que generó pérdidas a los quejosos”, señaló el abogado.

La tienda, que forma parte de una cadena de tiendas, presentó recurso ante la Corte de Apelaciones que el 9 de febrero desechó la demanda.

El propietario del local declaró al juez presidente de apelaciones, Abdul Qader Moussa, que el contrato solo podía darse por terminado fundado en acuerdo previo o al llegar las partes a un acuerdo amistoso. “Esto porque su reclamo es infundado ya que no se emitieron órdenes de la autoridad que forzaran el cierre del supermercado”, explicó el abogado El Daye.

En el caso de Valentino en Nueva York, la casa de modas alegaba que el “clima social y económico, lleno de restricciones relacionadas con el COVID-19, medidas de distancia social, falta de confianza en los consumidores y el prevaleciente temor de proteger, personalmente, a las boutiques minoristas de lujo ‘no esenciales’”, evitó que la tienda operara como lo hacía usualmente.

En enero, un juez de Nueva York desechó la demanda porque en el contrato firmado en 2013 las partes habían previsto “el riesgo de que Valentino no pudiera operar su negocio”, por lo que Valentino “no es condonado de su cumplimiento, incluida su obligación de pagar el alquiler en virtud de la legislación estatal."

Frente a esta decisión adversa, Valentino, que mudó la tienda a un local más pequeño, presentó una apelación.

Al margen de la decisión, llama la atención de la celeridad en los procesos judiciales en Dubái, pues el asunto fue resuelto en apelación en solo siete meses.

Más información thenational.ae

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