Calle vacía en la noche

 

Tribunal concluye que el toque de queda impuesto por el gobierno en enero no tiene fundamento legal

Pese a la decisión del Tribunal en La Haya, Países Bajos, de suspender el toque de queda nocturno inmediatamente, el primer ministro, Mark Rutte, pidió a la población que siga guardándolo para evitar mayores contagios de COVID-19, particularmente de la cepa Kent o inglesa que ha mostrado ser más contagiosa.

Se trata de un nuevo revés para los gobiernos que han estado imponiendo estrictas medidas restrictivas de libertades y derechos para tratar de detener la propagación del nuevo coronavirus. Una decisión similar emitió la semana pasada el Tribunal Administrativo de Mannheim, en el estado de Baden-Wurtemberg, Alemania, al anular el toque de queda nocturno nacional en ese estado.

El gobierno neerlandés se había negado a imponer medidas de confinamiento tan restrictivas como lo han hecho desde el principio de la pandemia en Alemania o Italia, por ejemplo. Sin embargo, frente al creciente contagio de la enfermedad, el gabinete decidió imponer en diciembre el toque de queda nacional entre las 21:00 horas y las 4:30 del día siguiente. Desde la Segunda Guerra Mundial no se había impuesto una medida de esta naturaleza, lo que llevó a violentas manifestaciones en varias ciudades que terminaron con cuantiosos daños materiales por un lado, y numerosos arrestos, por el otro.

Pese a las protestas, la decisión del toque de queda se mantuvo. Para hacer frente a él, la organización Viruswaarheid, Verdad del virus, presentó recurso ante un tribunal de asuntos civiles en La Haya, exponiendo que el fundamento legal del gobierno para imponer el toque de queda no existe por no haber una emergencia nacional, además de limitar derechos constitucionales.

El toque de queda fue impuesto por el gobierno el 22 de enero de 2021 mediante el Reglamento Temporal de Toque de Queda Nacional COVID-19. Este reglamento se expidió con fundamento en la Ley de Poderes Extraordinarios de la Autoridad Civil y tras un debate de emergencia en la Cámara de Representantes el 21 de enero de 2021.

El juez concluyó que si bien la Ley de Poderes Extraordinarios faculta al gobierno a imponer medidas de emergencia sin necesidad de pasar por las cámaras de Representantes y de Senadores, la situación debe ser verdaderamente una emergencia aguda, “como la ruptura inesperada de un dique, por ejemplo”. El que le gobierno haya estado sopesando el establecimiento del toque de queda como una medida y lo haya consultado con la Cámara de Representantes es indicativo para el juez de que no hay tal “emergencia aguda” y que, por tanto, no se puede expedir el Reglamento Temporal con fundamento en la mencionada ley porque es inaplicable.

Incluso si el Parlamento aprueba la iniciativa de ley presentada para dar continuidad al toque de queda, el juez opina que al estar fundada en la Ley de Poderes Extraordinarios, queda sin buen fundamento legal.

Por lo que respecta a la utilidad y necesidad del toque de queda, el juez opina que existen serias dudas sobre la fundamentación fáctica por parte del gobierno de la necesidad de la medida del toque de queda, como que la pandemia ha durado casi un año, que se conoce la presión sanitaria y que durante la fase aguda del año pasado cuando la ocupación hospitalaria era muy alta no se impuso un toque de queda por lo que parece que no hay razones ahora para imponerlo. Si bien las mutaciones parecen ser más contagiosas, el tribunal duda que esto en sí mismo sea suficiente para imponer un remedio de gran alcance como el toque de queda porque se desconoce si las mutaciones generarán una situación insostenible.

Tomando en consideración todo lo anterior, el tribunal ordenó el levantamiento inmediato del toque de queda por carecer de fundamento legal y condenó al estado a pagar a Viruswaarheid las costas legales.

El gobierno está sopesando apelar la decisión o, en su caso, generar un documento legal que fundamente la medida, pero esto llevará tiempo. Mientras se ha pedido a la población que mantenga voluntariamente la medida, por lo menos hasta la mañana del 3 de marzo como estaba previsto.

Para Viruswaarheid y los que niegan la existencia de la enfermedad o su gravedad, la decisión del tribunal es una buena noticia que parecería dar sustento a sus declaraciones de que todo se trata de un mecanismo del gobierno para controlar a la población, aunque el tribunal no haya sostenido ninguna de estas teorías.

Esperemos que las fiestas “post-toque” que se han planeado en la red no se vean reflejadas en las próximas semanas en un aumento de casos, aunque tendríamos que haber aprendido de la experiencia de que cada vez que se rompen las medidas de control hay más enfermos y más muertes.

Más información bbc.com /dutchnews.nl

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