Llave en cerradura

 

Tribunal de Londres desecha apelación por daños contra hotel por ataque sufrido por tres emiratís

A mediados de diciembre el Tribunal Superior de Londres rechazó la apelación presentada por la familia de tres hermanas víctimas de un violento ataque en un hotel en Londres en abril de 2014 para obtener compensación económica por parte del hotel.

Se trata de las hermanas Fátima, Khulood y Ohoud Al Najjar, originarias de Abu Dabi, que estando hospedadas en el Hotel Cumberland en la avenida Oxford en Londres, Inglaterra, fueron brutalmente atacadas con un martillo. por Philip Spence, entonces de 33 años.

Según consta en expedientes en tribunales, Spence entró el hotel después de la una de la mañana, sin que nadie le preguntara a dónde iba o le detuviera el paso. Llegó a la habitación de las hermanas, que deliberadamente se había quedado abierta para que un familiar en otra habitación regresara una secadora de cabello, y las atacó a golpes con el martillo para robarles joyas y dinero en efectivo.

El ataque fue tan brutal que Ohoud perdió un ojo y sufrió daños cerebrales que la dejaron discapacitada de por vida. Las otras dos hermanas quedaron con severas lesiones y han sufrido varias cirugías para reconstruir sus rostros. Las tres sufren de ataques epilépticos y estrés post traumático.

Philip Spence fue atrapado y procesado por tres cargos de tentativa de homicidio. Fue condenado a cadena perpetua.

La familia presentó una acción civil en contra del Hotel Cumberland para obtener una compensación por daños alegando que habían incumplido su deber de cuidado de los huéspedes pues el guardia de seguridad del lobby en turno, Wasif Zafar, no había detenido en la entrada a Spence.

El juez de primera instancia concluyó que aunque el ataque era "razonablemente previsible", la probabilidad de que ocurriera era "extremadamente baja” y por tal motivo el hotel no tenía responsabilidad en los hechos. En octubre se concedió a la familia permiso para apelar esa decisión ante el Tribunal Superior.

La apelación se presentó sobre la base de que Zafar tenía la obligación de “acoger, saludar y sonreír a todas las personas que entraran al hotel" especialmente después de las 11 de la noche y que incumplió esa obligación.

El juez McCombre que presidió el panel de apelación, señaló que no encontraron falla en la sentencia de primera instancia que no encontró incumplimiento a las obligaciones legales por parte del hotel.

“Habiendo examinado la evidencia en su conjunto, el juez tenía claramente derecho a llegar a la conclusión de que el ámbito de las obligaciones efectivamente impuestas al oficial del lobby por el demandado eran razonables. Esos deberes hicieron imposible el deber absoluto, alegado por los recurrentes, de involucrarse con todas las personas que ingresaran al hotel en este momento”, señaló el juez McCombre haciendo notar que Zafar no solo tenía responsabilidad de verificar la entrada sino también otras áreas del lobby del hotel, incluido el bar.

Incluso el juez hizo notar que el hecho de que al momento de la entrada de Spence al hotel el guardia de seguridad hubiera estado en la entrada no implicó un incumplimiento de sus deberes al no haberlo interceptado.

De esta forma, el hotel queda deslindado de responsabilidad de los daños sufridos por estas tres hermanas que estuvieron hospitalizadas en Londres tres meses después del ataque y que han sido sometidas a varias operaciones desde entonces.

Más información thenational.ae

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