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Amazon.com deja en claro que sólo otorga licencias limitadas sobre los videos que “vende”

En abril, Amanda Caudel presentó una demanda de Amazon por competencia desleal y publicidad engañosa, afirmando que la compañía "se reserva en secreto el derecho" de que los consumidores finales accedan al contenido comprado a través de su servicio Prime Video.

La demanda se presentó como una acción colectiva en contra de la empresa en la que pueden intervenir todos los residentes de California que compraron contenido de video a la compañía desde el 25 de abril de 2016 hasta el presente. La demanda pretende evitar que en un futuro Amazon retire a los demandantes el contenido en video que hayan adquirido de la empresa.

La demanda señala que el servicio Prime Video de Amazon, que permite a los consumidores comprar contenido de video para transmitirlo o descargarlo, engaña a los consumidores porque, a veces, ese contenido de video puede dejar de estar disponible más adelante si el titular de los derechos de un tercero revoca o modifica la licencia de Amazon.

La compañía presentó un escrito solicitando se desechara esta demanda, principalmente porque hasta el momento no existe ninguna lesión para la demandante ya que todo el contenido que ha comprado permanece disponible, aunado a que ha continuado comprando contenido en Amazon Prime Video incluso después de que se presentó la demanda, en al menos trece ocasiones, por lo que se desacredita cualquier reclamo que la demandante pudiera hacer.

Además, Amazon destaca que sus términos de uso son claros: lo que los espectadores pagan es una licencia limitada.

Cuando un usuario de Amazon Prime Video compra contenido en la plataforma, lo que realmente está pagando es una licencia limitada del contenido digital para "visualización bajo demanda durante un período de tiempo indefinido" y se le advierte de eso en los términos de uso de la empresa. Ese es el argumento de la compañía de por qué debería desestimarse una demanda sobre hipotéticas futuras eliminaciones de contenido.

Asimismo, se establece que ese contenido de video podría dejar de estar disponible más adelante si el titular de los derechos revoca o modifica la licencia de Amazon.

"Los Términos de uso de Prime Video, se presenta a los consumidores cada vez que compran contenido digital en Amazon Prime Video", se explica en el escrito. "Estos Términos de uso establecen expresamente que los compradores obtienen solo una licencia limitada para ver contenido de video y que el contenido comprado puede no estar disponible debido a la restricción de la licencia del proveedor u otras razones".

Amazon argumenta que no importa si Caudel realmente se molestó en leer la letra pequeña.

"Un individuo no necesita leer un acuerdo para estar obligado por él. Un acuerdo comercial de términos de servicio en una transacción de consumidor en línea es válido y ejecutable cuando el consumidor recibió un aviso razonable de los términos de servicio".

Las disposiciones de los términos de uso de Prime Video, específicamente establecen:

“h. Licencia limitada para el Contenido digital. Sujeto al pago de cualquier cargo por alquilar, comprar o acceder al Contenido digital, y al cumplimiento de todos los términos de este Acuerdo, Amazon te concede una licencia limitada, no exclusiva, intransferible y no sublicenciable, durante el Período de visualización correspondiente, para acceder y visualizar el Contenido digital de acuerdo con las Reglas de uso, para uso personal, no comercial y privado. Podemos eliminar automáticamente el Contenido digital de tu Dispositivo compatible una vez finalice el Período de visualización.

"i. Disponibilidad de Contenido digital comprado. Por lo general, el Contenido digital comprado seguirá estando disponible para su descarga o reproducción en streaming desde el Servicio, según corresponda, pero es posible que deje de estarlo debido a posibles restricciones de licencia del proveedor de contenido o por otras razones, y Amazon no asumirá ninguna responsabilidad en caso de que el Contenido digital comprado deje de estar disponible para su descarga o reproducción en streaming.”

Debemos tener presente que lo mismo sucede con los libros digitales. No adquieres un libro, no eres dueño de tus ebooks, sino que también adquieres una licencia limitada, un permiso para acceder a esa obra con una serie de condiciones.

Un ejemplo es el caso de Nook, de las librerías Barnes and Noble, que en 2016 dejo el mercado del Reino Unido, y que llegó a un acuerdo con Sainsbury’s Entertainment on Demand para que sus clientes siguieran teniendo acceso a la mayoría de los libros que legalmente “compraron”, aunque no todos.

Así, que si quieres realmente ser dueño de tus libros, películas, series, etcétera, mejor cómpralas en físico y, de ser posible, con la posibilidad de descarga digital. Cuando tienes en físico esas obras, puedes venderlas o compartirlas con otras personas, lo que no puedes hacer con el contenido digital licenciado.

Más información hollywoodreporter.com/thr-esq

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