Crucifijo en salón de clases

 

Corte Europea de Derechos Humanos concluye que no se violaron derechos con un ritual religioso en la escuela

Un asunto presentado ante la Corte Europea de Derechos Humanos en agosto de 2009 fue resuelto esta semana con la decisión de que no hubo violación a derechos humanos como lo denunciaron dos padres rusos y su hijo.

Se trata de un caso presentado por el matrimonio de Galina Perova y Aleksey Perov respecto de un incidente ocurrido en 2007 cuando su hijo, David Perov, entonces de siete años, inició un nuevo año escolar en la primaria en una escuela municipal de la ciudad rusa en que residen.

A instancias de algunos padres de familia, se invitó a un sacerdote de la iglesia ortodoxa rusa a bendecir el inicio del año escolar, en una pequeña ceremonia que duró unos 20 minutos antes del inicio de las clases. Durante ese ritual, el sacerdote entregó a los niños unos conos de papel y ofreció la cruz para que quienes quisieran la besaran.

Los padres de David Perov se quejaron porque ellos no pertenecen a la iglesia ortodoxa rusa sino a otra denominación cristiana. Ante las autoridades escolares expusieron que no fueron notificados que ese ritual se iba a llevar a cabo de forma tal que hubieran podido evitar que su hijo lo presenciara.

Conocida la queja, las autoridades escolares iniciaron una investigación de la que concluyeron que el derecho de los padres a educar a su hijo había sido infringido porque no habían sido notificados de la ceremonia. Por tal motivo ordenaron que se iniciara una acción disciplinaria al maestro o maestra que estuvo presente durante la ceremonia y el departamento de educación local oficialmente reprendió al director o directora de la escuela por haber permitido que se efectuara la ceremonia sin avisar a los padres.

No contentos con estas decisiones, los padres de David presentaron una demanda civil pidiendo ser compensados por los daños que la ceremonia les infringió a ellos y a su hijo, diciendo que el niño fue presionado por sus compañeros de clase a besar la cruz y luego acosado por no haberlo hecho.

El tribunal civil, sin embargo, desechó la demanda al concluir que las autoridades escolares habían procedido de conformidad y que la ceremonia había ocurrido fuera del horario escolar a iniciativa de algunos de padres de familia, pero que no hubo mala fe sino un error de criterio del profesor.

Los padres presentaron su acción ante la Corte Europea de Derechos Humanos argumentando que el incidente había infringido sus derechos como padres a educar y el derecho de su hijo a la libertad de culto. Sin embargo, ese tribunal concluyó que no había habido infracción de tales derechos, básicamente porque se trató de un evento de corta duración, limitado en alcance y duración, sin ninguna intención de adoctrinar al niño. En este sentido estuvieron de acuerdo con las autoridades judiciales locales en el sentido de que se trató de un error de criterio del maestro o maestra que inmediatamente fue rectificado por las autoridades educativos mediante la toma de decisiones específicas y la imposición de sanciones.

En Canadá se presentó un caso semejante, pero respecto de una ceremonia indígena de limpia de energía. En este caso la madre de dos niños también llevó su caso ante el tribunal que en enero de este año concluyó que la madre no probó que la ceremonia Nuu-chah-nulth “hubiera interferido con la capacidad de su hijos de actuar de conformidad con sus creencias religiosas”. La madre no estuvo de acuerdo con la decisión y, a través de su abogado, anunció que presentaría una apelación.

Más información hudoc.echr.coe.int

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