Negación de visa

 

Por muerte de un hijo durante viaje en altamar, gobierno neozelandés revisa con carácter de urgente permitir ingreso de la familia en su yate

Una familia británica cuyo hijo de 14 años falleció en agosto mientras hacían un viaje en altamar, pidió al gobierno de Nueva Zelanda que conceda un permiso excepcional de entrada al país para que puedan vender la embarcación y viajar de regreso al Reino Unido.

Se trata de la familia Jarman que decidió navegar alrededor del mundo para lo cual vendieron su casa en Inglaterra y compraron la embarcación en que viajan. Durante esta travesía habían decidido vender el bote en Nueva Zelanda a finales de año para lo cual estaban esperando, sin prisa, que se relajaran las normas impuestas por el gobierno que frente a la epidemia de Covid-19 cerró las fronteras. La muerte de su hijo Eddie, de 14 años, en un accidente de snorkel en agosto, los decidió a apresurar sus planes para poder regresar cuanto antes a su país y tratar de rehacer sus vidas.

Por la dolorosa circunstancia que les implica estar en el yate, un lugar cerrado y pequeño en el que todo les recuerda a Eddie, la familia solicitó a las autoridades neozelandesas el permiso de ingreso al país por razones humanitarias. Las autoridades respondieron inicialmente que, como ya habían logrado repatriar el cuerpo de su hijo, no se les concedía el permiso de ingreso y, según la familia, les dijeron que podían viajar directamente al Reino Unido, lo que implicaría abandonar su yate en la Polinesia Francesa, lugar en el que ocurrió el accidente y donde están desde entonces. Para la familia abandonar la embarcación no es opción porque es el único bien que poseen actualmente y que les permitirá comprar nuevamente una casa en Inglaterra, y tampoco es opción venderlo en la Polinesia Francesa donde, dicen, hay unas 300 o 400 embarcaciones atracadas, cuyos propietarios enfrentan la misma situación, lo que abarata el costo del yate.

Frente a la negativa han vuelto a presentar su petición, esta vez a la primera ministra Jacinda Arden quien, en medio de una campaña electoral, instruyó directamente al Ministerio de Salud a que analice con carácter de urgente el caso para poder otorgar un permiso excepcional de entrada.

Al respecto el Ministerio de Salud no ha proporcionado más informes, pero ha trascendido, por el agente que está tratando de vender el yate en Nueva Zelanda, que el permiso de ingreso lo podrían otorgar con fundamento en disposiciones de importación respecto de la entrega de bienes a empresarios neozelandeses.

Al inicio de la pandemia, Nueva Zelanda fue pronto a cerrar sus fronteras y a imponer estrictas medidas de seguridad de tal forma que mantuvo muy bajo el nivel de contagio. Fue el primer país en regresar a la vida “normal”, aunque manteniendo las fronteras cerradas e implementando cuarentenas obligatorias a todos los que ingresaran al país. Sin embargo, frente a un rebrote de la enfermedad que fue contagiada por dos británicas a las que sobre bases de excepción se les permitió reducir el tiempo de cuarentena, las estrictas medidas se volvieron a implementar y por tal razón ha sido tan difícil para la familia Jarman entrar y permanecer en Nueva Zelanda.

Más información stuff.com

Miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito y vinculando a miabogadoenlinea.net