Macaco sonriente

 

El Consejo de Estado de Italia concedió la suspensión de un proyecto científico hasta que se celebre audiencia pública en enero

La semana pasada, el Consejo de Estado de Italia, máxima instancia en asuntos administrativos, concedió a grupos defensores de los derechos de los animales la suspensión de los experimentos en macacos en la Universidad de Turín, hasta que se celebre la audiencia pública sobre el caso en el tribunal administrativo, prevista para enero 2021.

Los activistas que defienden el bienestar animal de la Liga Antidivisección, Lav, cuestionan ante las instancias administrativas no si el experimento es cruel (que lo es), sino si el sacrificio de los macacos es oportuno y si no hay otros medios científicos posibles para llegar a las conclusiones científicas.

El proyecto en cuestión recibe el nombre de "Lightup". Fue aprobado por el Ministerio de Salud y por el Consejo Superior de Salud e involucra a las Universidades de Turín, Parma y Oxford. También fue aprobado y es financiado por el European Research Council, el organismo de investigación europeo más prestigioso, que tras una evaluación realizada por expertos independientes, concluyó que se trata de un proyecto con originalidad científica, que tiene posibles efectos sobre la salud y los pacientes y que presenta protocolos éticos.

El programa de experimentación tendrá una duración de cinco años durante los cuales los animales serán sometidos a un entrenamiento que implica inmovilización forzada varias veces al día, casi todos los días, junto con la extirpación quirúrgica de zonas del corteza visual con el objetivo de hacerlos clínicamente ciegos. Este experimento invasivo, doloroso y prolongado debería servir para recrear un modelo animal para el estudio de personas con visión ciega, es decir, que han perdido la vista por daño cerebral. El estudio incluye voluntarios humanos que padecen de forma natural de este tipo de ceguera y que se someterán voluntariamente a técnicas de detección no invasivas.

Por la participación de voluntarios, los protectores de los derechos de los animales señalan que no es necesaria la experimentación en los macacos a lo que los investigadores de la Universidad de Parma y Turín responden que “los animales no serán cegados, sino que se producirá un punto ciego, limitado a un área de unos pocos grados de su campo visual y limitado a un solo lado, derecho o izquierdo. Esta operación es necesaria y suficiente para lograr los resultados experimentales”.

Si bien en primera instancia se dio luz verde al proyecto, los defensores de los animales lograron que el caso vuelva a ser escuchado y, además de detener de momento el inicio de los experimentos, el Consejo de Estado ha obligado a que sobre el proyecto se pronuncie una tercera parte no interesada que realice un estudio científico analítico y motivado sobre el proyecto. Lo anterior debido a los argumentos de Lav de que en el proyecto siguen surgiendo inconsistencias y hay valoraciones que son insuficientes. Incluso hay la controversia sobre los macacos que actualmente están a resguardo del Complejo Biotecnológico de la Universidad de Parma y si son los mismos sobre los que empezaron a experimentar o son diferentes ya que la documentación no corresponde.

La audiencia en el tribunal regional administrativo está fijada para el 28 de enero y hasta entonces los investigadores no podrán experimentar sobre los macacos.

La oportunidad de la experimentación en animales es un debate que cobra importancia en este momento debido a la búsqueda de vacunas para el Covid, pues los científicos aseguran que se necesita experimentar en animales antes de poder certificar que las vacunas son seguras para las personas.

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