Balanza judicial

 

En la revisión de un caso de custodia, una corte de apelaciones en Australia hizo notar la desafortunada actuación del juez de primera instancia que al dictar oralmente su decisión amenazó a la familia si no cumplían con sus órdenes, pero omitió transcribir esas amenazas en la decisión escrita.

Se trata de la revisión que el Pleno del Tribunal de los Familiar en Australia hizo del caso presentado por un padre en un pleito de custodia de sus tres hijos y que fue revisado en primera instancia por el juez de lo familiar Salvatore Vasta quien, según el Tribunal, participó en una "edición inadmisible" al no incluir la amenaza realizada el 6 de febrero de 2019 cuando publicó la decisión por escrito el 29 de abril.

El juez Vasta “no podía enmendar su razonamiento oral como lo hizo”, concluyó el tribunal superior.

En febrero, rindiendo su decisión oralmente, amenazó a los padres del caso que de no cumplir con su sentencia los mandaría a la cárcel, diciendo que “a diferencia de las órdenes que hacen otros jueces”, y a menos que existan “muy buenas razones” u otros factores “en realidad solo hay un lugar al que va la gente si incumplen mi orden.” Es un lugar “en donde por lo menos tendrán comidas completas al día, pero no hay mucho más para recomendarlo”, dijo el juez.

Estas palabras, sin embargo, no constan en la versión escrita de la decisión entregada en abril de 2019. Aparentemente el juez decidió omitirlas después de haber recibido crítica por amenazas semejantes hechas en un caso diferente ocurrido entre el razonamiento oral y el escrito. En ese otro caso, el Tribunal de lo Familiar señaló que estos comentarios reflejan o “un erróneo entendimiento” de la ley o un intento de “acosar” a una parte en el tribunal.

En la decisión de la apelación, el Pleno del Tribunal de lo Familiar señaló que “lamentaba tener que hacerlo”, pero volvió a manifestar que estas amenazas eran o una errónea interpretación de la ley o un intento de acoso y se lamentaron por “lo inapropiado que es que los jueces hablen en estos términos a los litigantes.”

Asentado lo anterior, el recurrente de la decisión pronunciada por el juez Vasta logró que el Pleno del Tribunal Familiar reenviara el caso a otro juez de primera instancia para que lo revise.

No es la primera vez que el juez Vasta ve su nombre en los titulares ya que el año pasado generó una gran controversia cuando envió a una de las partes en un proceso familiar a 12 meses a prisión por desacato. En este caso, el Pleno de la Corte Familiar lo reprendió por haber cometido “un grave error judicial”.

Aunque en el poder judicial de Nueva Gales del Sur existe una Comisión Judicial que es independiente y que revisa las quejas presentadas en contra de jueces y magistrados estatales, a nivel federal no existe un órgano semejante.

De esta forma, las quejas en contra de los jueces y magistrados federales se hacen en el tribunal y pueden ser referidas al Fiscal General.

Se trata de una deficiencia que ya ha sido señalada por la asociación de barras y colegios de abogados, Law Council Australia, cuya presidente, Pauline Wright, manifestó que “es esencial para la protección del estado de derecho que exista un poder judicial fuerte e independiente” que no quede sujeto a revisión por parte del poder ejecutivo. Por ello hizo el llamado a la creación de un organismo semejante a la Comisión Judicial que funciona en Nueva Gales del Sur.

Más información smh.com.au

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