Café y computadora

 

La Corte Suprema del Reino Unido rechazó este miércoles la apelación presentada por Mark Sutherland, un hombre de 37 años sentenciado a dos años de prisión por haber hecho contacto mediante engaños para abusar de quien él creía era un niño de 13 años.

Las actividades de Sutherland en la red fueron seguidas cercanamente por el grupo Groom Resisters Scotland. Se trata de una de las varias organizaciones que han empezado a funcionar como “cazadoras de pedófilos” que ponen señuelos a las personas que intentan mediante engaños en la red preparar encuentros con menores de edad para luego abusar de ellos. El fenómeno de preparación mediante engaños se conoce con el término en inglés grooming, que significa acicalar y que en este contexto podemos traducir como engatusar.

De esta forma, en 2018 Sutherland hizo contacto en Grindr con quien creyó que era un niño de 13 años. Cuando el encuentro ocurrió en Glasgow, resultó que el niño era en realidad un hombre de 48 años, Paul Devine, quien lo confrontó junto con otro compañero hasta que llegó la policía. Toda la evidencia del contacto, de comunicaciones y del encuentro fue entregada a las autoridades.

Con fundamento en toda esta evidencia, Sutherland fue sentenciado en agosto de 2018 por la tentativa de tener comunicaciones indecentes con un niño y fue sentenciado a dos años de prisión. Antes ya había sido sentenciado por haber enviado fotografías explícitas a un niño de 12 años.

El abogado de Sutherland, Gordon Jackson, apeló la sentencia argumentando que los derechos de su cliente a la vida privada y a la correspondencia fueron violados por el grupo escocés y, por tanto, la evidencia por la que fue sentenciado es ilegal.

“La policía sabe de que hay varias organizaciones de cazadores operando en Escocia y en el Reino Unido y la evidencia presentada por estas organizaciones ha llevado a varias investigaciones y condenas penales”, dijo el abogado Jackson, quien agregó que un “gran número” de casos están siendo procesados con fundamento en información proporcionada por estos grupos que, en realidad, actúan como vigilantes.

La apelación fue rechazada por el máximo tribunal británico estableciendo que los derechos de los niños tienen prioridad frente a los derechos de los pedófilos.

Al rendir su decisión vía remota, Lord Sales, magistrado de la Suprema Corte, dijo que no se concedía la apelación por dos razones. Primero, porque “la naturaleza reprensible de las comunicaciones significa que no tiene protección bajo el artículo 8(1) [de la Ley de Derechos Humanos]. Los intereses de los niños tienen prioridad sobre cualquier interés que un pedófilo pueda tener de permitírsele involucrarse en una conducta criminal.”

En la decisión, que fue unánime, Lord Sales explicó que el estado debe “desalentar los delitos en contra de los niños” y por ello los fiscales tienen permitido usar la evidencia recolectada por Groom Resisters Scotland para asegurar la condena.

La segunda razón que el magistrado expuso fue que Sutherland no tenía una razonable expectativa de privacidad.

“No hubo una relación previa entre el acusado y el señuelo [de Groom Resisters Scotland] de la cual pueda decirse que surgió una expectativa de privacidad.

“Adicionalmente, el acusado creía que se estaba comunicando con un niño de 13 años y es previsible que un niño de esa edad pueda compartir cualquier comunicación preocupante con un adulto”, declaró el magistrado.

La actividad de los grupos de vigilantes es bien conocida por la policía, de tal forma que a principios de este año el organismo que inspecciona el funcionamiento de la policía en Escocia, HM Inspectorate of Constabulary in Scotland (HMICS), señaló que casi la mitad de los casos de engaños de pedófilos son resultado de las actividades de estos grupos. Por tal motivo ha recomendado a la policía escocesa el establecer su propio trabajo encubierto para reducir las oportunidades de estos grupos.

Según una investigación de The Guardian, muchos de estos grupos de cazadores de pedófilos están muy bien organizados y hacen un trabajo serio para tratar de obtener la mayor evidencia posible para entregar a la policía y a los tribunales sobre las actividades de estas personas, con muchos de sus integrantes siendo autodidactas en procedimiento penal. Varios de estos grupos dicen tener buena relación con la policía local.

Los encuentros de pedófilos con sus víctimas se redujeron durante el confinamiento, aunque estos grupos declaran que el grooming o engatusamiento aumentó con la mayor presencia de los niños en la red. Una advertencia para que padres y cuidadores de menores de edad estén muy pendientes de las actividades de sus hijos en la red.

Más información bbc.com / theguardian.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito y vinculando a miabogadoenlinea.net