En Londres, los Casinos se distinguen por su lujo y por atraer a los clientes más ricos y exigentes del planeta. Es así como muchos magnates árabes frecuentemente son vistos en estos exclusivos casinos.

Habrá uno, sin embargo, que ya no será bien recibido pese a haber ganado la demanda que contra él interpusiera uno de estos casinos.

Se trata del magnate árabe de la aviación Fouad al-Zayat, mejor conocido como Fatman (o el Gordo, castellanizando el apodo), quien en el 2000, tras una mala racha en un Casino del Grupo Aspinall en Mayfair, dejó un cheque post fechado por 2 millones de libras.

Al día siguiente del infortunado evento, “El Gordo” habló al casino para quejarse del Croupier alegando que había sido un juego injusto. Más tarde el administrador del casino acudió a cobrar al banco el cheque, pero el banco no lo pagó por instrucciones de al-Zayat.

Después de varios ires y venires, ambas partes llegaron a un acuerdo para negociar el pago de la deuda y en el 2001 el casino, a través de su administrador, James Osborne, concedió un año a al- Zayat para pagar la deuda, tiempo durante el cual se le autorizaría a seguir jugando e ir haciendo pagos con las ganancias que fuere obteniendo.

Al parecer este tipo de negociaciones para pago de deudas de juego son una práctica muy común de los casinos en Londres.

El bajón financiero del Gordo, también afectó su capacidad de pago en otros casinos, como el del Ritz, el cual, sin embargo, tomó acciones legales en contra de los bienes de al-Zayat para asegurar el pago. El Casino de Aspinall no quiso tomar este tipo de acciones hacia el 2003, pese a que el convenio de pago había vencido.

En el 2004, James Osborne, del Casino, se volvió a poner en contacto con al-Zayad para decirle que los rumores se escuchaban en el sentido de que había pagado todas sus deudas con los demás casinos, excepto con Aspinall, a lo que “El Gordo” respondió que no le hiciera caso a los rumores.

Fue hasta el 2006 que el Casino decidió iniciar acción legal en contra del magnate, antes de la prescripción de su acción legal.

Sin embargo, la Corte acaba de decidir que el acuerdo de doce meses para el pago de la deuda, otorgó crédito ilegal bajo la Ley de Juego de 1968 ya que además los casinos tienen la responsabilidad social de impedir que la gente que difícilmente puede pagar, despilfarre su dinero.

¿Por qué se tardaron tanto en demandar? Quizá por las cifras que el Gordo representaba: fue cliente del Casino de Aspinall durante 12 años, durante los cuales apostó 92 millones de libras y había “ganado” 23 millones.

 

Fuente Timesonline

 

www.miabogadoenlinea.net