Crucero navegando

 

Matt y Lauren Urey, un matrimonio de Carolina del Sur, Estados Unidos, anunciaron que presentarán una demanda en contra de la línea de cruceros Royal Caribbean y de la empresa neozelandesa White Island Tours por las múltiples quemaduras que sufrieron durante la erupción del volcán de la isla Whakaari / White Island, Nueva Zelanda, en diciembre de 2019.

El volcán, que tiene constante actividad, hizo erupción la tarde del 9 de diciembre de 2019 cuando 47 pasajeros de un crucero de Royal Caribbean estaba en la isla en excursión. Veintiún personas fallecieron, incluyendo dos que fueron declaradas desaparecidas y los veintiséis pasajeros restantes sufrieron quemaduras, algunos de ellas muy severas.

Matt y Lauren, de 36 y 32 años, estaban celebrando su luna de miel. Fueron de los sobrevivientes que sufrieron graves quemaduras, Matt en más de la mitad de su cuerpo, incluyendo sus manos, y Lauren en el cuello, piernas, estómago y rostro. Además, inhaló una peligrosa cantidad de gases tóxicos por lo que sus pulmones sufrieron daño.

A menos de un año de ocurrido el trágico accidente, han decidido contratar los servicios del abogado Michael Winkleman del despacho de Miami, Florida, Lipcon, Margulies, Alsina & Winkleman, especialista en derecho marítimo, para presentar una demanda en contra del operador de turismo y de la naviera porque creen que no les dieron la información completa del peligro que implicaba ir a visitar Whakaari.

“Nunca nos hubiera puesto en riesgo si hubiera sabido lo que ahora sé sobre esa isla”, declaró Matt a los medios.

Pese a los riesgos que implica demandar a una naviera, el abogado Winkleman considera que el caso de los Urey es sólido: “Hubiera sido fácil para Royal Caribbean hacer notar: para los que van a la excursión a White Island Tours, existe un mayor riesgo al ir porque hay un mayor nivel de la actividad volcánica.

“Si hubieran hecho eso, estimo que la mayoría de las personas hubieran cancelado el tour, así que pienso que fue por motivos de dinero.”

La demanda será presentada en tribunales del Distrito Sur de Florida que abarca el condado de Miami-Dade. El contrato de adhesión aceptado por el pasajero cuando paga los boletos, sin importar nacionalidad o lugar de compra del viaje, establece esta jurisdicción en los viajes contratados con las líneas Carnival, Royal Caribbean y Norwegian. El establecimiento de la jurisdicción de los tribunales en el sur de Florida fue sostenido por la Suprema Corte de los Estados Unidos en 1991, en el caso identificado como Carnival Cruise Lines Inc. v. Shute, señalando que la elección de estos tribunales no es fundamentalmente injusto y que esta elección no evitaría que los pasajeros demandaran a las navieras ni los privaría del acceso a un tribunal competente.

Este mismo contrato de adhesión establece el límite de tiempo en la presentación de las reclamaciones de los pasajeros. La ley marítima generalmente establece un plazo de tres años en casos de acciones de responsabilidad civil, pero tratándose de los cruceros, generalmente este plazo se reduce a un año con la exigencia de una notificación previa de seis meses. Esta cláusula también ha sido validada por los tribunales partiendo de la base de que los pasajeros tuvieron la oportunidad de leer el contrato antes de contratar, aunque en realidad muy pocos lo hagan (hagamos).

En una entrevista anterior, el abogado Winkleman declaró que este plazo reducido complica la presentación de la demanda particularmente respecto del monto de los daños. “Algunas veces tenemos que presentar el caso mientras el demandante sigue bajo tratamiento médico o en recuperación.”

Estos no son los únicos obstáculos con los que un caso en contra de una línea de cruceros se enfrenta. Los abogados estadunidenses especialistas en la materia declaran que se trata de casos muy específicos y altamente especializados, regulados por varias disposiciones legales y sujetas a retos en la investigación. Se trata de un área tan exclusiva que es fácil que un abogado novato cometa un error que pueda terminar permanentemente un caso que de otra forma se hubiera sostenido.

“Hay diferentes estándares de evidencia, plazos de prescripción más cortos y más oportunidades de meterte en problemas”, declaró sobre este tema la abogada Deborah J. Gander, socia del despacho Colson Hicks Eidson de Coral Gables, Florida.

Además de los Urey, sobrevivientes australianos del accidente en Whakaari están también demandando a Royal Caribbean.

Más información stuff.com / abajournal.com

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