Imprimir
Tendedero con billetes

 

Una investigación periodística en Albania está exponiendo las carencias del sistema judicial respecto de un caso que alcanzó grandes titulares en 2018 al haberse descubierto el contrabando de 3.4 millones de euros ocultos en dos vehículos, con una acusación que pasó de lavado de dinero a no haber declarado en la frontera el dinero, lo que podría llevar a que el dinero se regrese a quien se ostenta como propietario.

El hallazgo de los 3.4 millones de euros fue anunciado el 25 de junio de 2018. El dinero fue encontrado oculto en dos autos Toyota Auris que estaban siendo importados desde Bélgica. Por presunto lavado de dinero se presentaron cargos en contra de Elvis Vladi, de 39 años, su primo Alfred Vladi, de 33 y de Eduart Cani, propietario de una empresa transportadora de autos, su hijo Klevi Cani, Alban Mollaymeri, propietario de un taller de reparaciones que pagó los impuestos de ingreso de los automóviles a Albania y el chofer del transporte de autos Agim Ceka. Los Vladi, tras conocer de las imputaciones huyeron del país y no han podido ser detenidos.

Lo interesante del caso es que en marzo de 2019 un hombre de nacionalidad alemana y de nombre Carlo Rizzatto llegó a Albania y se presentó en el Tribunal de Delitos Graves y después de haber conversado con los fiscales los convenció de que es el legítimo propietario de los 3.4 millones de euros y que los había entregado a Elvis Vladi para iniciar un negocio legítimo en Albania.

BIRN se dio a la tarea de investigar las declaraciones de Carlo Rizzatto quien dijo tener una empresa en la localidad de Iserlohn, Alemania, y que los 3.4 millones de euros, producto de negocios legítimos de su empresa, le fueron depositados hace 12 años en una cuenta bancaria. El problema es que la empresa registrada en el domicilio que proporcionó existe desde febrero de 2019. Se trata de una empresa que originalmente fue fundada en 2014 y vendida en febrero de 2019 a Khathinda Gerber quien nombró a Rizzatto como director. El capital pagado de esta empresa ascendía en ese momento a 100,000 euros. Queda en duda, entonces, la real procedencia del dinero.

Por otro lado, el negocio legítimo que Rizzatto declaró que iba a establecer en Albania y para lo cual pagó el dinero a Vladi incluía la compra de un terreno en la contaminada playa de Seman, propiedad de la familia Vrioni que solían ser grandes terratenientes.

Para demostrar ese negocio legítimo, en abril de 2019, estando evadido de la justicia, Elvis Vladi presentó un acuerdo de compraventa del terreno firmado con Bledar Fejzo, representante de la empresa BHF Consulting, quien dijo haber actuado como intermediario entre Vladi y la familia Vrioni. Sin embargo, el representante legal de la familia, Janaq Jorgo, negó conocer del acuerdo de compraventa de ese terreno.

En septiembre de 2019 Donika Prela, fiscal de delitos graves, decidió proceder con el caso de lavado de dinero pese a que todavía no tenían información relevante procedente de Bélgica y de Italia.

Los abogados de los acusados sostuvieron ante el juez Fran Prendi que sus representados eran hombres de negocios ordinarios transportando carros y que el único delito fue no haber declarado el dinero. Un delito que, señalan, fue cometido exclusivamente por Vladi porque los demás no tenían conocimiento de la existencia del dinero.

Frente a la falta de evidencia sólida por parte de la fiscalía, el juez Prendi dijo: “Si no tenemos un delito o actividad criminal que genere procedimientos penales, no podemos tener un delito de lavar las ganancias del crimen”. Para sostener la acusación, entonces, ordenó a la fiscalía que revisara documentación para saber si en algún otro país se había cometido un delito y pidió que se verificara la historia de Carlo Rizzatto.

En diciembre de 2019 la fiscalía regresó ante el juez sin haber verificado la información procedente de otros países y solo habiendo verificado la versión de Fejzo, que corrobora la historia de Rizzatto y la coartada de Vladi y decidieron retirar los cargos por lavado de dinero y solo dejar el que corresponde a la falta de declaración del dinero en la aduana, un delito que se sanciona con multa o hasta dos años de prisión.

De momento no se ha resuelto sobre este nuevo cargo, pero el abogado de Vladi, Rodovan Cela declaró a BIRN: “Si el dinero no es declarado [en la aduana], no significa que provenga del crimen” y añadió: “Si no hay un delito, el dinero debe ser regresado a su legítimo propietario.”

Y así, por falta de investigación, un importante caso que incluso dio lugar a una demanda por difamación entre políticos de oposición por prematuras acusaciones de narcotráfico, se ha caído. Como en México, el sistema judicial albanés muestra sus graves carencias.

Más información balkaninsight.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net