Manos tras las rejas

 

Zaw Ye Htet, editor del sitio de noticias en línea Dae Pyaw de Myanmar, antes Birmania, fue detenido el 13 de mayo después de que su medio publicara erróneamente un fallecimiento por COVID-19 en el estado Karen.

Una semana después, el 20 de mayo, fue enjuiciado y sentenciado a dos años de prisión, en un inusual proceso expedito que ha llamado la atención de medios, abogados y defensores de los derechos humanos.

“Él fue sentenciado con fundamento en la sección 505(b) a dos años en prisión”, confirmó el pasado viernes el abogado de periodista, Myint Thuzar Maw.

La sección 505 del Código Penal de Myanmar establece: “Quienquiera que haga, publique o circule cualquier declaración, rumor o reporte (b) con intención de causar, o que pueda causar, miedo o alarma en la población o en algún sector de la población por el que cualquier persona pueda ser inducida a cometer un delito en contra del Estado o en contra de la tranquilidad de la población … será castigado con prisión que puede extenderse hasta dos años, o con multa, o con ambos”.

La sección marca la siguiente excepción: “No se equipará a delito, en el sentido de esta sección, cuando la persona que haga, publique o circule tímidamente tal declaración, rumor o reporte tenga bases razonables para creer que dicha declaración, rumor o reporte es verdadero y lo haga, publique o circule sin ninguna de las intenciones señaladas.”

Bajo esta sección, varios periodistas han sido procesados por supuestamente generar miedo o alarma con sus publicaciones.

El estado Karen tiene fronteras con Tailandia y desde el inicio de la contingencia, más de 16,000 nacionales han regresado desde el vecino país, en donde se han perdido miles de empleos. Sin embargo, las autoridades del estado han reportado hasta ahora solo dos contagios y ningún fallecimiento.

El gobierno de Myanmar ya había advertido que perseguirá a quienes difundan información errónea, pero este es el primer caso que se conoce. Para hacer efectiva esta advertencia, están preparando una ley sobre el control de enfermedades contagiosas que, reportan, haría más fácil procesar a los periodistas e informadores.

Sobre esta nueva ley en Myanmar, el director adjunto de Human Rights Watch para Asia, Phil Robertson, la calificó como “una receta para el desastre”, manifestándose contrario a negar a las personas la información que necesitan.

Agregó que bajo la ley internacional, las restricciones a la libertad de expresión deben especificarse cuidadosamente.

Por lo que respecta a la sentencia de Zaw Ye Htet, su esposa, Phyu Phyu Win, declaró vía telefónica a AFP, que apelarán “esta injusta decisión”.

Más información bangkokpost.com / wipo.int

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