Castillo Brecqhou en las Islas del Canal donde vivían los hermanos

 

La familia británica Barclay hizo esta semana partícipes a todos sus connacionales del conflicto que existe entre las familias de los dos hermanos gemelos en relación con la venta del hotel Ritz de Londres y el control del grupo, al hacer público un video en el que supuestamente se aprecia la instalación de micrófonos para espiar las conversaciones de Frederick Barclay.

Frederick y David Barclay son hermanos gemelos, nacidos con una diferencia de 10 minutos. Son propietarios, entre otros, del grupo de medios Telegraph, la tienda el línea Very Group, el negocio de entregas Yodel, y, al momento de los hechos contendidos, del hotel Ritz de Londres.

Frederick, de 85 años, y su hija Amanda, presentaron una demanda en contra de los tres hijos de David, Alistair, Aidan y Howard, del hijo de Aidan, Andrew, y de Philip Peters, director del consejo del grupo Barclay por invasión a la privacidad, violación de confianza y de la leyes de privacidad de datos. Esto con relación a la presunta instalación de micrófonos en la sala del hotel Ritz que era la preferida de Frederick para llevar sus conversaciones de negocios y fumar puros.

La demanda señala que por estos micrófonos se grabaron 1,000 conversaciones separadas lo que equivale a 94 horas de grabaciones señalándose que este acto equivale a “espionaje comercial a gran escala”.

En la demanda, Frederick Barclay dice que de este espionaje sus sobrinos obtuvieron información sobre su encuentro con la empresa Sidra Capital que le hizo un ofrecimiento inicial de 1,300 millones de libras esterlinas por el Ritz. “Pese a esto, los acusados vendieron el hotel Ritz a otro comprador de Qatar a un precio que parece ser la mitad del precio de mercado. Uno se queda especulando la razón”, se lee en la demanda.

El hotel fue vendido en marzo por la familia de David Barclay al empresario catarí Abdulhadi Mana al-Hajri.

Cabe señalar que actualmente la mayoría de los negocios de los hermanos son propiedad de fideicomisos de los que sus hijos son beneficiarios. Esto significa que los hijos de David ejercen mayor control que Amanda, la hija de Frederick.

Poco después de la fecha en que Alistair Barclay es captado en video presuntamente colocando el micrófono en el Ritz, Amanda fue destituida como directora del Ritz, cargo que fue ocupado por sus primos Aidan y Howard

Además de este micrófono, Frederick y Amanda sostienen que un segundo micrófono fue instalado por la empresa de investigaciones privadas Quest Global, la que facturó 405 horas de escuchas y de transcripciones. Padre e hija sostienen que en las conversaciones grabadas se abordaron temas delicados como el divorcio de Frederick y las necesidades especiales de su nieta.

Estas grabaciones, señalan, ocurrieron “cuando estaban en curso varias disputas comerciales entre las partes respecto de, entre otras, la venta del hotel Ritz…” con lo que los demandados pudieron “anticipar cada movimiento de (Frederick Barclay), planear su estrategia de negocios alrededor de eso… en momentos cruciales en los que sus relaciones comerciales y personales se habían roto y los intereses respectivos de los reclamantes y de los demandados estaban en conflicto”.

En este proceso que enfrenta a una de las familias más poderosas del Reino Unido se verificó una audiencia el 6 de mayo en la que el tribunal superior negó la orden de entregar a los medios el video en cuestión, en parte porque “el material está en manos de los reclamantes y disponible para que ellos lo entreguen a los medios de elegirlo así.” Y así lo eligió esta semana Frederick Barclay quien al darlo a conocer declaró que tomó la decisión porque conocer de la invasión de su privacidad es de “interés público”.

“Ciertamente es en el interés de todos que la ley se cambie para evitar que personas diferentes de las autoridades usen sofisticados dispositivos de espionaje que tienen un impacto tan intrusivo.”

Sobre este proceso, la semana pasada Heather Rogers, abogada de los sobrinos Barclay, dijo durante la audiencia que la posición de Frederick y Amanda había sido presentada de una forma “llamativa y emotiva” y dijo que “esta es una disputa sobre miembros de una familia y, desde el punto de vista de los demandados, es desafortunado que estén siendo escrutados por el público en lugar de que se resuelva en la familia”.

Se trata de un litigio en el que las segundas generaciones están luchando por obtener el mayor control de una fortuna que fue amasada por sus padres.

Más información bbc.com

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