Bandera del orgullo gay

 

La mañana de este martes, la policía de Sídney, Australia, arrestó a Scott Phillip White como presunto responsable del homicidio de Scott Johnson en 1988, un posible crimen de odio en contra de la comunidad homosexual.

El cuerpo desnudo de Scott Johnson, un matemático estadunidense de 31 años, fue encontrado en diciembre de 1988 en las playas del norte de Sídney. Inicialmente la policía mostró desinterés en la investigación y en 1989 la investigación concluyó que había sido un suicidio.

No fue sino hasta la tercera investigación en 2017, impulsada por el hermano de Scott, Steve Johnson, que un juez de instrucción concluyó que la muerte se había tratado de un homicidio, posiblemente producto de los crímenes de odio gay que se produjeron en la zona de Sídney en las décadas de los años 80 y 90, muchos de los cuales siguen sin resolverse y que están siendo investigados en lo que se conoce como la Operación Parabell.

Efectuado el arresto de Scott Phillip White, se le negó el derecho a salir bajo fianza y hoy será presentado ante la Corte Local de Parramatta, un suburbio de Sídney, bajo el cargo de homicidio.

La investigación en el caso de Scott Johnson fue impulsada después de que la policía de Sídney ofreciera una recompensa de un millón de dólares australianos por información, cifra que Steve Johnson igualó, ascendiendo la recompensa a dos millones.

“Desde que la recompensa se elevó en diciembre de 2018, hemos recibido una increíble cantidad de información de la comunidad… [y] hemos identificado y revisado otra vez información relacionada con personas que se sabía que tenían prejuicios específicos alrededor del momento de la muerte de Scott”, declaró a los medios el Inspector en Jefe Peter Yeomans, encargado del equipo especialmente creado para investigar el homicidio de Scott. “Esto nos ha llevado a muy específicas líneas de investigación, con nuestro actual enfoque en un individuo en particular”, agregó el inspector.

El pasado mes de marzo, mientras la policía informaba sobre el gran avance en la línea de investigación, Mick Fuller, comisionado de la policía, se refirió a la ola de crímenes de odio en contra de la comunidad homosexual que asoló a Sídney. “No estamos orgullosos de nuestra historia”, dijo, señalando que la investigación inicial de la policía en este caso fue el reflejo de las actitudes de una comunidad “descompuesta” en momentos en que las personas homosexuales eran vistos como “ciudadanos de segunda categoría”.

En esa conferencia el comisionado Fuller dijo que un tercio de las investigaciones de la policía vinculadas a posibles homicidios en Sídney ocurridos entre 1976 y 2000 se sospecha o se ha confirmado que están relacionadas con tendencias de odio hacia los homosexuales.

Efectuado el arresto esta semana, el comisionado Fuller dijo: “Mientras que todavía nos queda un largo camino en el proceso legal, debemos reconocer que si no hubiera sido por la determinación de la familia Johnson … no estaríamos donde estamos hoy día.”

Desde su casa en los Estados Unidos, Steve Johnson envió un mensaje a la policía: "Al perseguir obstinadamente el caso de Scott, la policía de Nueva Gales del Sur le está diciendo a la comunidad gay, de hecho, a todos en Australia, que los tiempos han cambiado. Un reconocimiento de que todos merecemos la misma protección y justicia bajo la ley, y la misma posición el uno con el otro sin prejuicios.

“Scott murió violentamente como lo hicieron muchos otros hombres homosexuales en los años ochenta y noventa en un mundo lleno de prejuicios y odio contra los homosexuales. [Ellos] necesitan una voz y de alguna manera pequeña espero que Scott se las haya proporcionado".

Pese al avance que esta detención significa, todavía se debe probar en los tribunales la responsabilidad del detenido en este crimen ocurrido hace más de treinta años.

Más información smh.com.au

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