Torre de iglesia

 

Los legisladores del estado de Kansas, Estados Unidos, decidieron revocar la orden ejecutiva de la gobernadora Laura Kelly que limita las reuniones sociales a 10 personas, incluidas las reuniones religiosas, para evitar la propagación del contagioso virus COVID-19.

Con fundamento en una ley que se aprobó el mes pasado según la cual el Congreso local queda facultado para anular las decisiones de la gobernadora en ciertos casos, los legisladores decidieron que estos días importantes particularmente para la cristiandad eran buena ocasión para ejercer esa facultad.

Para los legisladores que votaron por revocar la orden ejecutiva, senadores y representantes reunidos en un órgano llamado Consejo Legislativo Coordinado, la decisión de la gobernadora limita la libertad de credo, poniendo el derecho a la salud de los feligreses en un segundo plano. Así, hubo quien declaró que aunque saben que el virus es altamente contagioso y que esta semana los casos de contagio se incrementaron en el estado, así como el número de muertes, se trata de que nadie les diga que no pueden practicar sus libertades religiosas.

Cabe señalar que la orden ejecutiva se fundamentó en la guía emitida por el gobierno federal que limita las reuniones sociales a 10 personas para evitar la propagación del virus.

En contra de la prohibición de reuniones de más de 10 personas también se manifestó el procurador general del estado Derek Schmidt, quien dijo que la orden posiblemente es inconstitucional y pidió a la policía que no la ejecutara.

Contrario a la opinión del funcionario, el profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Kansas, Richard Levy, señala que hay una decisión de la Suprema Corte de los Estados Unidos de 1990 en la que concluyen que las leyes que no tienen como objetivo especifico a una sola religión para darle un tratamiento adverso, generalmente son consideradas legales aun si incidentalmente limitan las libertades o prácticas religiosas.

En este caso, señala el profesor Levy, la orden ejecutiva limita las reuniones a 10 personas, pero sin determinar religiones o grupos específicos.

Incluso señaló que si es posible documentar que pequeñas reuniones religiosas han llevado al contagio del coronavirus de una forma que otras reuniones no, hay la posibilidad de que un tribunal concluya que el apuntar en especifico a las reuniones religiosas no es ilegal tampoco.

En Kansas ya se han identificado por los menos tres casos de contagio derivados de reuniones religiosas.

Para el experto, estos casos “no son sobre la represión religiosa. Es sobre las realidades del coronavirus”.

Calificando la decisión de los legisladores de “altamente irresponsable”, la gobernadora Kelly declaró que su equipo de abogados está explorando la posibilidad de llevar la decisión legislativa ante los tribunales.

Pero de momento queda a cada pastor y ministro religioso la decisión de qué es lo que van a hacer: si mantener cerrados los templos o permitir que los feligreses acudan en los días más importantes para el mundo cristiano, bajo riesgo de contraer la enfermedad.

Por lo que respecta a la iglesia católica, el 25 de marzo emitió un Decreto llamado “En tiempo de Covid-19” en el que se aclara que la celebración de la Pascua no puede ser trasladada, por lo que en los países afectados donde se han previsto restricciones sobre las reuniones y la movilidad de las personas, los obispos y los presbíteros deberán celebrar los ritos de la Semana Santa sin la presencia de feligreses, evitando la concelebración y omitiendo el saludo de paz.

Otras religiones también han tomado decisiones semejantes. La Kaaba, la gran mezquita de la Meca cerró sus puertas para ser desinfectada y también se ha suspendido la peregrinación del Umrah, que normalmente se hace en cualquier época del año.

El Muro de las Lamentaciones, principal lugar de rezo judío, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, fue desinfectado para evitar el contagio por coronavirus a través de los roces, besos y tocamiento de las piedras sagradas por los fieles. La desinfección se hizo en coincidencia con la tradicional limpieza que se hace antes de Pésaj, la Pascua judía; cuando se retiran los papeles con ruegos y deseos que los creyentes introducen en las grietas del muro para que Dios los atienda. El lugar está prácticamente vacío aunque permanece abierto al rezo, con restricciones de número y de distancia entre los presentes.

Más información Kansas.com

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