Interior de una prisión

 

Los jueces en la provincia de Ontario, Canadá, están divididos en sus opiniones de a quienes conceder fianza y dejar salir de prisión frente a la crisis epidémica por el COVID-19, esforzándose por decidir qué tanto peso la pandemia y la enfermedad deben tener al momento de decidir quienes entran a prisión o quedan libres esperando proceso y quienes pueden salir.

"Algunos jueces han reconocido con razón que, de lo contrario, los reclusos sanos corren el riesgo de contraer y propagar el virus dentro de las cárceles, mientras que otros exigen pruebas de que un preso tiene un mayor riesgo ... debido a su edad o salud, antes de considerar el virus como un factor que favorece su liberación”, declaró a medios locales el abogado de Toronto, Daniel Brown, vicepresidente de la Asociación de Abogados Penalistas.

Sin tener criterios establecidos ni ningún órgano de control, las decisiones se están tomando caso por caso, generando algunas decisiones muy controvertidas como la que esta semana tomó el juez David Harris de un tribunal en Brampton, quien no necesitó muchos argumentos para dejar libre bajo fianza a un hombre acusado de acoso criminal, agresión que puso en peligro la vida, disparo de arma de fuego y allanamiento de morada. Para el juez, dejar a este sujeto en la prisión sería haberlo dejado en “uno de los lugares imaginables más peligrosos”. No se dice, sin embargo, si este hombre padece alguna enfermedad crónica o está en la población de mayor riesgo, elementos que el juez pudo haber tomado en cuenta al momento de decidir.

Este hombre ha estado en prisión preventiva durante 17 meses y su juicio está programado para septiembre. En tres ocasiones anteriores había solicitado su liberación, pero había sido negada, hasta esta semana en que el juez Harris tomó su decisión “con considerable renuencia”. Los pormenores del caso que se sigue a esta personas están sellados por orden judicial.

Los jueces canadienses no son los únicos en estar tomando estas difíciles decisiones; se trata de una situación en que jueces de los países afectados por la pandemia (prácticamente todos) están tomando con mayor frecuencia. En España, por ejemplo, prisioneros por cargos de corrupción y sobornos han solicitado salir libres durante la pandemia, negándose el derecho a la mayoría de ellos. Otro que solicitó salir de prisión bajo fianza fue un narcotraficante de nombre Sito Miñanco quien pese a tener una larga carrera criminal se las ha arreglado para pasar en prisión una corta temporada.

La pandemia ha llevado en otros lugares a la liberación masiva de prisioneros, ya sea de forma anticipada otorgándoles amnistía, o temporalmente, como ha sucedido en Irán, en donde el Líder Supremo Ali Jamenei ha concedido la salida de unos 50,000 reos.

Las prisiones son sitios idóneos para el contagio de la enfermedad y en los que, debido a la saturación, aplicar la sana distancia se hace casi imposible. En Nueva York están viviendo de primera mano el problema con contagios detectados en la prisión de Rikers, la que está en proceso de cierre por múltiples deficiencias.

La salida masiva de reos, sin embargo, supone otra crisis a la seguridad pública y a la percepción de seguridad, situación que en los Estados Unidos la Asociación Nacional del Rifle está usando para evitar el cierre de las armerías durante la contingencia.

Más información thestar.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net