Videocámara

 

El rabino que en 2015 fue sentenciado a 6 años de prisión por haber videograbado ilegalmente a más de 150 mujeres mientras tomaban un baño ritual, saldrá de prisión antes de cumplir la sentencia debido a la crisis del coronavirus.

Se trata de Bernard Freundel, de 68 años, quien fue detenido y procesado en Washington D.C., Estados Unidos después de que uno de los dispositivos que usaban para grabar mujeres fue descubierto en la mikvah National Capital. La mikvah es una bañera utilizada para inmersiones ritualistas judías que, entre otros usos, las mujeres casadas usan una vez al mes, siete días después de su menstruación, para “purificarse” y poder reanudar las relaciones sexuales con sus esposos.

El rabino Bernard Freundel grabó en estos baños a unas 150 mujeres usando dispositivos de videograbación que escondió en un ventilador, en una caja de kleenex y en un reloj.

Por su delito fue condenado a seis años de prisión en 2015. Las mujeres a las que grabó sin su consentimiento, muchas de las que dijeron haber perdido su fe, presentaron una acción colectiva en contra de organizaciones afiliadas al rabino y en 2018 llegaron a un acuerdo en el cual se les adjudicó una compensación de más de 14 millones de dólares.

Su sentencia fue reducida recientemente por haber tomado un curso de capacitación para el trabajo y dos semanas adicionales por el riesgo del coronavirus, y el rabino salió de prisión 551 días antes de que se cumpliera su sentencia. Adicionalmente, y pese al delito por el que fue condenado, no tendrá que inscribirse en el registro de agresores sexuales.

Son muchos los países que han estado concediendo libertad anticipada a diferentes reos para evitar grandes contagios de coronavirus dentro de las instituciones penitenciarias. Tal es el caso de Irán cuyo líder supremo Alí Jamenei ha concedido la libertad provisional a unos 85,000 reos y el perdón a 10,000 más.

En España, donde la crisis de coronavirus también es muy crítica, muchos reos “célebres” han solicitado ser liberados de prisión por riesgo de contagiarse del coronavirus. El más reciente en haberla solicitado es un conocido narcotraficante gallego de 66 años conocido como Sito Miñanco, quien solicitó salir libre alegando diabetes, hipertensión arterial y niveles altos de colesterol en sangre, además de obesidad (la que oculta muy bien) y tener una hernia discal que le impide hacer ejercicio físico, “lo que resulta perjudicial para el resto de patologías”.

Miñanco empezó su carrera delictiva desde la década de los años 90 y pese a haber sido detenido en varias ocasiones, se las arregló en el pasado para purgar solo siete años de un sentencia de 20 años de prisión. Fue detenido en febrero de 2018 como presunto líder de una red que a finales de 2017 había intentado introducir, sin éxito, en Europa 4,416 kilos de cocaína en dos envíos. Por este presunto delito se encuentra en prisión preventiva esperando el inicio de su proceso.

Pese al escrito que presentó en el que alega la violación a sus derechos humanos a la vida y a la salud acusando a las autoridades de no tener medidas adecuadas de protección en los centros penitenciarios, y de exponer que su salida no representa riesgo de huida por las restricciones a la movilidad, es muy probable que la juez de la Audiencia Nacional, María Tardón, le niegue la salida, como otros jueces han negado la salida a expolíticos procesados por corrupción.

Más información timesofisrael.com / elpais.com

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