Singapur

 

En una decisión que se publicó este lunes 30 de marzo, el Alto Tribunal de Singapur rechazó tres casos diferentes presentados en contra de la Sección 377A del Código Penal que prohíbe las relaciones sexuales entre dos hombres.

La Sección en controversia dispone: “Cualquier persona masculina que, en público o privado, cometa o incite a la comisión, o procure o intente procurar la comisión por parte de cualquier persona masculina de cualquier acto de indecencia grave con otra persona masculina, será castigado con prisión por un término que puede extenderse a 2 años”. Se trata de un delito que, como se aprecia, sanciona también las relaciones sexuales consentidas entre dos hombres adultos.

En un documento de 105 páginas, el juez del Tribunal Superior, See Kee Oon, rechazó todos los argumentos presentados, señalando que "no puedo aceptar que existan razones convincentes para que un tribunal de Singapur pueda apartarse de las decisiones vinculantes del tribunal más alto del país”, refiriéndose a la decisión que en 2014 tomó la Corte de Apelaciones respecto de una pareja de dos hombres, Lim Meng Suang y Kenneth Chee, sustentando la validez de la Sección impugnada.

El primer recurso legal fue presentado por Roy Tan, médico de profesión y activista de la comunidad LGBTQ de Singapur, quien fue representado por el abogado M. Ravi de la firma legal Carson Law Chambers. En su caso argumentó que la Sección 377A viola los artículos 9, 12 y 14 de la Constitución.

Desde su punto de vista es “absurdo y arbitrario” permitir que la disposición siga vigente dado que la política administrativa del gobierno es no ejecutarla respecto de actos homosexuales consentidos y ejecutados en privado.

El juez See concluyó que en este caso no se habían presentado argumentos en contra de la constitucionalidad de la disposición, sino su tratamiento por las autoridades, concluyendo que se trata de dos cosas diferentes. “El recurso adecuado en esta situación sería pedir una revisión administrativa y no una revisión constitucional”.

El segundo recurso fue presentado por el DJ Johnson Ong Ming, también conocido como DJ Big Kid, representado por el abogado Eugene Thuraisingam. En su caso, el argumento es que el artículo 377 A criminaliza a los homosexuales por su identidad, ya que expusieron que la orientación sexual no puede ser cambiada a voluntad por ser producto de factores genéticos y medioambientales.

El juez See hizo notar que no existe un consenso generalizado de que la orientación sexual no pueda ser cambiada y que el tribunal no es el lugar apropiado para resolver un conflicto científico. “Cualquier controversia es mejor abordada por la comunidad científica relevante en sí. En última instancia, el problema es extralegal y no está bajo el alcance de los tribunales", señaló.

Además, dijo que el artículo no sanciona la identidad ni la orientación de la personas, sino el acto homosexual. "Por lo tanto, la orientación sexual per se, o si el hombre en cuestión se identifica a sí mismo como bisexual, heterosexual u homosexual, es completamente irrelevante". "Un hombre heterosexual puede ser procesado igualmente bajo la Sección 377A si comete tal delito", concluyó.

El tercer recurso fue presentado por Bryan Choong, exdirector de la organización LGBT Oogachaga, quien estuvo representado por el abogado Harpreet Singh Nehal de la firma Audent Chambers. En su caso presentaron documentos del Archivo Nacional Británico en los que consta que la Sección 377A originalmente fue legislada para reducir la prostitución masculina y no para sancionar los actos consentidos entre hombres adultos.

Además, expusieron que la disposición no pretendía sancionar el sexo penetrativo, la que estaba cubierto en la Sección 377 que fue derogada en 2007. Esta Sección establecía: “Quien voluntariamente tenga relaciones carnales contra el orden de la naturaleza con cualquier hombre, mujer o animal, será castigado con cadena perpetua, o con una pena de prisión de hasta 10 años, y también estará sujeto a multas”, entendiendo que “la penetración es suficiente para constituir la relación carnal necesaria para el delito descrito en esta sección.”

Esos documentos no estaban disponibles cuando la Corte de Apelaciones rindió su sentencia en 2014.

El juez See, sin embargo, concluyó que la norma fue dispuesta para proteger la moralidad pública así como para castigar cualquier indecencia grave cometida por dos hombres. "La Sección 377A no se limita al sexo comercial entre hombres. Es suficientemente amplia como para abarcar todas las formas de actividad homosexual masculina, incluyendo el sexo penetrativo y no penetrativo, ya sea en público o en privado y con o sin consentimiento".

Asimismo dijo que la Sección 377 no se traslapa con la derogada Sección 377 porque "no hubo intención de exclusión sino que fue " para evitar este traslape cuando se introdujeron las leyes. Agregó que el Código Penal contiene "numerosos ejemplos de delitos traslapados", agregó.

Con estos argumentos se mantiene vigente en Singapur el tipo penal que castiga la homosexualidad por lo que queda un largo camino que recorrer a los activistas que pretenden cambiar esta situación. Viendo que en tribunales los argumentos parecen no funcionar, quizá deban cabildear con mayor intensidad en el Parlamento para que se reforme este tema que, según el fiscal general de Singapur, es “un asunto sociopolítico profundamente divisivo”.

Más información straitstimes.com

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