Símbolos de salud

 

El Tribunal Superior de Dublín, Irlanda, aprobó esta semana el acuerdo alcanzado entre el organismo gubernamental de salud, Health Service Executive, HSE, y la familia de una niña de nueve años que debido a negligencia médica sufrió graves daños cerebrales.

La demanda fue presentada en contra del HSE por Robyn Kilgallon, de 9 años, a través de su madre Cabrini Fallon, señalando que por la negligencia en el trato recibido en el Hospital General de su ciudad, Sligo, su salud quedó deteriorada de tal forma que actualmente casi no puede comunicarse, no camina y va a necesitar asistencia el resto de su vida.

En la demanda se estableció que en febrero de 2011 los padres de Robyn la llevaron al hospital después de que su médico general manifestara preocupación por la salud de la menor. Pese a que la niña llegó con un deteriorado estado de salud, con fiebre muy alta, sin tono muscular y con los globos oculares hacia atrás, el médico tratante que la atendió los envió de regreso a su casa señalando que los análisis no arrojaban padecimiento alguno.

Veinticuatro horas después, estando la niña inconsciente y con convulsiones, los padres regresaron al hospital y la pequeña fue diagnosticada con meningitis bacteriana y trasladada a un hospital en Belfast, Irlanda del Norte, debido a la falta de capacidad de los hospitales irlandeses cercanos.

En Belfast la niña estuvo varios días en aislamiento debido a la meningitis meningocócica que contrajo, una forma de bacteria que afecta el revestimiento delgado que rodea el cerebro y la médula espinal.

Pese al tratamiento que recibió en el hospital en Belfast, Robyn ya había sufrido significativos daños cerebrales que la dejaron con graves secuelas de por vida por lo que sus abogados aducían que de haber recibido el tratamiento adecuado oportunamente, eran altas las probabilidades de que su salud no se hubiera deteriorado a tal grado

Durante la audiencia de este miércoles, al abogado litigante Alistair Rutherdale, instruido por el abogado de Robyn, Donnacha Anhold, dijo al juez del Tribunal Superior de Dublín, Kevin Cross, que el asunto había sido resuelto en una mediación entre las partes y que el HSE había accedido compensar a la familia de Robyn con 12 millones de euros.

El juez Cross aceptó el acuerdo y al hacerlo elogió la labor que los padres de Robyn han estado haciendo para proporcionarle el cuidado y atención que la niña necesita y aunque advirtió que no debe haber sido sencillo, espera que con el acuerdo financiero mejore la calidad de vida de la pequeña que a finales de este mes celebrará su 10º cumpleaños.

Cabe señalar que debido a la epidemia actual, ni Robyn ni su madre, Cabrini Fallon, estuvieron presentes en el edificio judicial en Dublín para evitar exponerse al riesgo de la enfermedad. Afuera del tribunal, dando parte a la prensa, estuvo el abogado Donnacha Anhold y el padre de la niña Declan Kilgallon, quien agradeció el apoyo de abogados y de sus familiares y la disculpa que recibieron la semana pasada del HSE.

Durante esta conferencia el padre de la niña dijo que no ha recibido comunicado del organismo de salud respecto de las medidas que planea implementar para tratar de evitar que en casos semejantes al de su hija se vuelva a presentar negligencia.

Gracias al acuerdo, la familia de Robyn planea mudarse de casa a una que esté habilitada para cubrir las múltiples necesidades médicas y físicas de la pequeña.

Más información irishtimes.com

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